IniciocolzaLa colza apura la siembra en Valladolid ante la falta de lluvias

La colza apura la siembra en Valladolid ante la falta de lluvias

El cultivo gana superficie en las explotaciones de la zona como alternativa al cereal, mientras las últimas precipitaciones permiten completar las parcelas pendientes.

La falta de nuevas lluvias previstas obliga a apurar las últimas siembras de colza en el entorno de Wamba (Valladolid). La humedad acumulada tras las precipitaciones de los últimos días está permitiendo completar las labores, pero el margen para implantar el cultivo se estrecha a medida que avanza octubre. En esta zona, el 20 de octubre marca, según la experiencia de Agricón, una referencia a partir de la cual la siembra empieza a resultar tardía.

Javier García Duque, codirector de Agricón

Javier García Duque, codirector y responsable técnico de esta empresa de servicios agrícolas, explica que han sembrado alrededor de 150 hectáreas para distintos agricultores en Wamba. Las labores se están completando con la humedad disponible en el suelo, después de comprobar la nascencia de las parcelas sembradas anteriormente.

«Ahora mismo la tierra tiene humedad y las colzas se van a hacer sin problema, pero no parece que vaya a llover después», señala García Duque.

La prioridad es aprovechar las condiciones actuales para completar la implantación antes de que la ausencia de nuevas precipitaciones limite las posibilidades de siembra.

La colza gana interés frente al cereal

La campaña está dejando, según Agricón, un mayor interés por la colza entre los agricultores de la zona. Algunos han ampliado la superficie inicialmente prevista, animados por las lluvias y por la necesidad de buscar alternativas ante la situación de los precios de los cereales.

«Si ves que es casi antirrentable el cereal, buscas otros caminos», apunta García Duque.

En este contexto, la colza se plantea como una opción para diversificar las explotaciones, aunque su implantación depende de que las condiciones de humedad permitan sembrar dentro de una ventana adecuada.

A su interés económico se suma su papel en la rotación de cultivos. En las explotaciones en las que trabaja Agricón, que utiliza técnicas de siembra directa, la colza constituye una alternativa agronómica dentro de la planificación de las parcelas.

Cinco o seis días para la nascencia

Las primeras parcelas sembradas por Agricón, a finales de septiembre, ya han nacido. García Duque estima que, cuando la semilla queda bien colocada y dispone de humedad suficiente, la nascencia se produce en unos cinco o seis días.

El retraso de las labores obliga a prestar atención al desarrollo del cultivo antes de la llegada del invierno. Si la colza alcanza esa estación con un tamaño insuficiente, aumenta el riesgo de daños por heladas. No obstante, García Duque apunta que los inviernos más cálidos de los últimos años pueden reducir parte de ese riesgo.

Una vez finalizada la siembra de colza, Agricón dará paso a las labores de cereal, con las primeras parcelas de avena previstas de forma inmediata. En esta zona de Valladolid, la recolección de la colza se sitúa habitualmente entre finales de junio y principios de julio.

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