Natalia Lozano
La campaña de forrajes deshidratados avanza en España con un balance positivo en el campo, especialmente en las zonas de regadío, donde las condiciones meteorológicas han permitido mantener un buen ritmo de producción y obtener forrajes de buena calidad. Así lo explica Luis Machín, director de la Asociación Española de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA), que sitúa las primeras estimaciones de la campaña en torno al millón de toneladas.
Según Machín, la evolución de la campaña está siendo desigual entre secano y regadío. En zonas de Castilla y León, donde existe una importante superficie de secano, la producción ha estado condicionada por la falta de precipitaciones. «El secano se ha cogido lo que se ha podido coger, que no ha sido mucho», señala el director de AEFA, que explica que, después del primer corte y alguna posibilidad puntual de segundo, la ausencia de lluvias ha impedido continuar con normalidad.
La situación ha sido diferente en los cultivos de regadío, que están funcionando «bien en toda España». La disponibilidad de agua embalsada y unas condiciones climáticas favorables han permitido desarrollar la campaña con pocas interrupciones. «Ha habido pocas interrupciones por parte de la lluvia y tampoco se han localizado muchas tormentas en las zonas productoras», apunta Machín.
Esta situación ha favorecido especialmente los terceros, cuartos y quintos cortes, algunos de los cuales se encuentran todavía en producción.
«El resultado, por el momento, es un balance positivo tanto en calidad como en rendimientos«
Una producción próxima al millón de toneladas
Las primeras estimaciones realizadas por AEFA sobre producción y existencias apuntan a una producción de entre 950.000 y un millón de toneladas de forrajes deshidratados en la campaña actual.
La superficie destinada a estos cultivos podría reducirse alrededor de un 5% respecto al año anterior. Sin embargo, la mejor evolución productiva permitiría compensar en buena medida este descenso de superficie.

de Fabricantes de Alfalfa Deshidratada (AEFA)
«En principio, con este incremento de producción que podríamos llevar hasta la fecha, a lo mejor compensaríamos y andaríamos con una producción muy parecida a la del año pasado»
La alfalfa continúa siendo, con diferencia, el principal cultivo dentro de los forrajes deshidratados. AEFA estima que aproximadamente el 80% de la producción, unas 800.000 toneladas, correspondería a alfalfa en sus diferentes formatos, principalmente balas y pellets. El resto estaría compuesto por otros forrajes deshidratados, entre ellos: gramíneas y avenas.
Las estimaciones todavía son provisionales y serán actualizadas por AEFA con datos más detallados a medida que avance la campaña.
Un mercado con demanda y precios al alza
En el ámbito comercial, el comportamiento también está siendo valorado positivamente por el sector. Machín considera que: “actualmente se está trabajando con un nivel de precios óptimo, acompañado además de una ligera tendencia al alza”.
«Se va viendo una tendencia ligera en las lonjas desde el principio de la campaña hasta ahora», explica.
Uno de los elementos más destacados es el comportamiento del mercado nacional, cuya demanda lleva varios años mostrando una evolución favorable. Para AEFA, el consumo interno está teniendo un peso cada vez más importante dentro del mercado de los forrajes deshidratados españoles.
En el ámbito internacional, el sector mantiene también una actividad significativa pese a las dificultades que afectan al comercio y al transporte. Aproximadamente la mitad de la producción española se destina a mercados internacionales, según las estimaciones trasladadas por el director de AEFA.
«Las exportaciones están avanzando más lento que otras veces, el producto continúa saliendo y la demanda internacional sigue siendo interesante»
España mantiene su peso internacional en los forrajes deshidratados
La dimensión exportadora es uno de los principales rasgos del sector español. AEFA señala que representa aproximadamente el 90% de la producción española, con 58 empresas asociadas, y que la producción se concentra especialmente en zonas de regadío como el Valle del Ebro y Castilla y León.
Además, el sector continúa reforzando su estrategia de internacionalización. En 2026, AEFA mantiene acciones de promoción exterior junto a ICEX, entre ellas una campaña centrada en China, uno de los mercados estratégicos para la alfalfa y otros forrajes deshidratados españoles.
La evolución de las exportaciones también muestra la importancia de estos mercados: AEFA informó de que las exportaciones de diciembre de 2025 alcanzaron casi 64.000 toneladas entre balas y pellets.







