El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) ha anunciado la adopción de nuevas medidas preventivas frente a la influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP) ante el incremento del riesgo epidemiológico detectado en Europa y en la Península Ibérica durante las últimas semanas.
La decisión se toma después de que en los últimos meses se haya observado un aumento de los casos en aves silvestres y de corral en Europa, incluidos algunos en España. Desde el 1 de julio hasta el 5 de noviembre se han notificado 139 brotes en aves de corral, 708 en aves silvestres y 33 en aves cautivas en distintos países de la UE, según los datos comunicados al sistema ADIS.
El descenso de las temperaturas y la llegada de aves migratorias desde el norte de Europa incrementan ahora el riesgo de entrada del virus en España, especialmente en zonas húmedas y comarcas donde se concentran explotaciones avícolas.
Aumento del riesgo y activación preventiva
El modelo de evaluación de riesgo desarrollado por el MAPA, que analiza semanalmente la probabilidad de introducción y supervivencia del virus a nivel comarcal, muestra un incremento significativo del riesgo en las últimas semanas. Factores como la intensificación de los movimientos migratorios de aves silvestres y el descenso progresivo de las temperaturas, que favorece la persistencia del virus en el medio ambiente, han contribuido a esta tendencia al alza.
Ante este escenario, el Ministerio ha decidido activar la Orden APA/2442/2006 a partir del 10 de noviembre, aplicando las medidas de prevención y control en las zonas de especial riesgo y de especial vigilancia recogidas en los anexos II y III de la citada norma.
Principales medidas de bioseguridad
Con la entrada en vigor de la Orden, se eliminan las excepciones contempladas en la Orden ARM/3301/2008, reforzando así la aplicación del principio de precaución. Entre las medidas destacadas se incluyen:
- Prohibición de uso de aves de los órdenes Anseriformes y Charadriiformes como señuelo.
- Prohibición de criar patos y gansos junto con otras especies de corral.
- Prohibición de la cría de aves de corral al aire libre, salvo autorización excepcional con instalaciones protegidas por mallas u otros dispositivos que eviten el contacto con aves silvestres.
- Prohibición de utilizar agua procedente de depósitos accesibles a aves silvestres, salvo que se garantice su tratamiento previo.
- Protección obligatoria de los depósitos de agua exteriores por motivos de bienestar animal.
- Suspensión de ferias, certámenes ganaderos y concentraciones de aves al aire libre, salvo autorización expresa tras una evaluación favorable de riesgo.
Estas medidas tienen como objetivo reducir el riesgo de contagio y proteger la sanidad de las explotaciones avícolas españolas.
Refuerzo de la vigilancia y colaboración del sector
El Ministerio insta a las comunidades autónomas, a reforzar la vigilancia pasiva y las acciones de sensibilización sobre bioseguridad, especialmente en explotaciones avícolas y zonas húmedas.
Héctor Arroyo, dueño de una explotación aviar en Ataquines, contaba a Revista Campo, como el martes 14 de octubre le paralizaron la granja “al estar en la influencia del foco”. Ahora tres semanas después nos cuenta su situación actual. “Estamos a la expectativa esperando un poco que nos indiquen el siguiente paso. Sí que es cierto que están revisando todas las naves y explotaciones agrícolas para que cumplan con toda la bioseguridad y todas las medidas que son obligatorias”.
Las autoridades recuerdan también que la colaboración del sector resulta esencial para detectar de forma temprana posibles casos y evitar la propagación del virus. Por ello piden a los ganaderos y responsables de explotaciones avícolas que refuercen la vigilancia diaria y comuniquen de inmediato cualquier sospecha de enfermedad o mortalidad anormal.
“En mi caso saqué los animales hace 15 días y todavía no nos han dejado retomar la actividad, tendrán que dar el foco por extinguido y esperar a que nos autoricen de nuevo a meter animales”, señala Arroyo.
También desde las administraciones señalan la importancia de mantener la limpieza y desinfección de equipos y vehículos, así como limitar el acceso a las granjas a personas y materiales imprescindibles. “Nosotros desde el primer momento estamos llevando a cabo todas estas medidas”, reconoce Arroyo. Quien indica también que entienden el proceso por el que tienen que pasar en una situación tan complicada, pero están “con ganas de poder trabajar ya, al final la explotación parada es una pérdida de rentabilidad”.
Las comunidades autónomas intensificarán las labores de control y sensibilización en las zonas más vulnerables, especialmente en humedales y áreas con gran presencia de aves migratorias.







