La Comunidad de Regantes del Páramo Medio, con sede en Bercianos del Páramo (León), ha iniciado una nueva etapa de modernización tecnológica dentro del PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua, financiado por la Unión Europea–NextGenerationEU.
Con una inversión superior a los 570.000 euros a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, la iniciativa permitirá implantar sistemas digitales que optimicen el uso del agua y la energía, reduzcan costes de producción y refuercen la sostenibilidad ambiental del regadío.
La comunidad, con más de 5.600 hectáreas de cultivos en los municipios de San Pedro Bercianos, Valdevimbre, Villamañán y Bercianos del Páramo, ha sido históricamente un referente en modernización. Desde hace más de una década la zona dispone de riego por aspersión de cobertura enterrada, pero ahora avanza hacia un nuevo modelo: el regadío inteligente.
Los nuevos sistemas digitales financiados por el PERTE incluyen dispositivos de telecontrol, sondas de humedad y detectores de presión, capaces de ofrecer información en tiempo real sobre caudal, presión, nutrientes y humedad del suelo. Estas herramientas se complementan con dispositivos pluviométricos y estaciones meteorológicas que aportarán datos precisos para elaborar modelos predictivos sobre precipitaciones, temperatura, nubosidad, tormentas o detección temprana de plagas.
El proyecto prevé, además, dos estudios de eficiencia energética para cada estación de bombeo de la comunidad, y la instalación de una estación de medición del caudal y calidad de las aguas de retorno.
Gracias a estas innovaciones, los regantes podrán gestionar con mayor precisión el ciclo completo del agua, desde la captación hasta el retorno al cauce, optimizando el rendimiento de los cultivos y reduciendo las pérdidas por evaporación o exceso de riego.
Una respuesta tecnológica a la escasez hídrica
El embalse de Barrios de Luna, que abastece a buena parte de los regadíos del Páramo Leonés, es conocido por su carácter habitualmente deficitario. En este contexto, el control exhaustivo de los recursos hídricos es esencial. El presidente de la comunidad, Julio César Carnero, ha subrayado que este proyecto “mejora todo el proceso del agua en una comunidad modernizada como es el Páramo Medio”.
La digitalización permitirá, además, controlar la calidad del agua, reducir la dependencia de insumos químicos y avanzar hacia una gestión más responsable y sostenible. El resultado será una agricultura más resiliente frente al cambio climático, capaz de mantener la productividad incluso en condiciones de escasez.
Toda la ejecución del proyecto ha sido confiada a iRiego New Generation, empresa líder en digitalización y modernización de regadíos. La compañía, con una amplia experiencia en proyectos de innovación agrícola en Castilla y León, integra sensores, inteligencia de datos y plataformas de control que transforman la gestión del riego en un proceso totalmente automatizado y conectado. Su modelo apuesta por la agricultura 4.0, donde la toma de decisiones se apoya en datos objetivos y la eficiencia se mide en cada gota de agua.
El PERTE, una herramienta clave
Los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE) se han convertido en una de las grandes apuestas del Gobierno español para modernizar sectores clave. En el ámbito agrario, el PERTE de Digitalización del Ciclo del Agua impulsa la implantación de tecnologías que permiten ahorrar recursos, reducir emisiones y mejorar la competitividad del campo.
Con una dotación global superior a 3.000 millones de euros, este programa prioriza la eficiencia hídrica y energética, la digitalización de las infraestructuras hidráulicas y la sostenibilidad ambiental.
Para comunidades rurales como la del Páramo Medio, los beneficios son dobles: por un lado, se reduce la huella de carbono y los costes energéticos; por otro, se fomenta el relevo generacional y la incorporación de mujeres al sector agrícola, fortaleciendo el tejido social del medio rural.
El proyecto del PERTE del Páramo Medio simboliza el paso del regadío tradicional al regadío digital. La combinación de sensores, sistemas de telecontrol, estudios energéticos y herramientas predictivas permitirá una gestión del agua más racional, sostenible y eficiente.
En una zona donde cada litro cuenta, la digitalización no solo es una mejora tecnológica: es una garantía de futuro para el campo.







