spot_img
spot_img

InicioCerealEl retraso en la siembra provoca una caída de la superficie cerealista

El retraso en la siembra provoca una caída de la superficie cerealista

Las condiciones meteorológicas obligan a modificar calendarios y a optar por girasol o leguminosas en algunas zonas de Andalucía produciendo un descenso de la superficie de cereal de un 15%

Natalia Lozano

Las siembras de cereal de invierno suelen desarrollarse entre noviembre y enero, aprovechando temperaturas más templadas y una buena humedad disponible en el suelo. No obstante, este año el otoño ha sido demasiado cálido y seco, retrasando las primeras labores. La llegada del invierno, más húmedo de lo habitual, ha impedido también que la maquinaria agrícola acceda a muchos terrenos para realizar la siembra. Esto ha producido un descenso de la superficie en zonas como Andalucía o Castilla y León, abriendo paso a la siembra de otros cultivos.

Descenso en la superficie de cereal

En concreto, la campaña de siembra de cereales de invierno en Andalucía se enfrenta a un retraso inusual. La falta de precipitaciones en otoño y las intensas lluvias han dificultado las labores de preparación del terreno durante las últimas semanas. Según Paulino Esquej, jefe de producto de cereal de la multinacional agrícola Limagrain, entre un 15 % y 20 % de la superficie prevista aún no se ha podido sembrar. “Si no se siembra esta semana, parte de esas fincas se destinarán a otros cultivos” como girasol o leguminosas, más tardíos y con mejores condiciones para este momento de la campaña. En su estimación más reciente, el área sin sembrar alcanza un “descenso de superficie de alrededor del 15 % respecto a lo previsto inicialmente en Andalucía” señala.

Otras regiones agrarias del país presentan situaciones diversas. En Extremadura, el retraso también ha sido notable. Aunque las lluvias recientes han permitido recuperar parte de la campaña, situando el retraso más cerca del 10 % del total previsto. Por su parte, en Castilla-La Mancha las labores de siembra marchan con normalidad gracias a una climatología más favorable. Mientras, en Castilla y León, aunque todavía existe plazo para culminar la implantación de cereales de invierno, ya que es una zona más tardía, la previsión de reducción de superficie debido al retraso también será notable. En esta zona se podría dar también un cambio en las variedades, declinándose por la cebada de primavera, teniendo en cuenta las condiciones de suelo y tiempo en las próximas semanas.

Mercados y evolución

En el conjunto de la Unión Europea, la campaña de cereales de invierno presenta también ritmos variables. Hay retrasos localizados derivados de precipitaciones tanto deficientes como excesivas. Suelos que permanecen muy húmedos o secos según la región, lo que también ha afectado a la implantación de cultivos.

En cuanto a los mercados, los precios del cereal se han mantenido relativamente estables. Mientras que los del girasol han mostrado mejores cotizaciones en las últimas semanas. Una dinámica que podría incentivar el cambio de cultivo para parcelas que no lleguen a sembrarse con cereal.

De cara a las próximas semanas, el sector permanece atento a la evolución meteorológica, consciente de que cada día cuenta para salvar parte de la campaña. La adaptación a los cambios climáticos, la flexibilidad en la elección de cultivos y la gestión del riesgo vuelven a situarse en el centro de las decisiones del agricultor, en un escenario en el que la climatología está marcando, una vez más, el rumbo de la producción cerealista en España.

NOTICIAS RELACIONADAS
spot_img
spot_img
spot_img