El sector agro del noroeste peninsular vuelve a tener una cita ineludible con la Feria de Febrero de Valencia de Don Juan. Un año más, el tercer jueves de febrero da comienzo un encuentro que se prolonga durante tres días (del 19 al 21), con presencia de las principales marcas de maquinaria y aperos, y con una nutrida representación de los sectores de la sanidad y la fertilización.
La antigua Coyanza se convierte en sede de un encuentro que permite tomar el pulso a la agricultura y la ganadería en un contexto de buenas ventas de maquinaria y tractores (al menos en el ejercicio 2025), con unos campos en los que se ve menos cereal y donde se siguen buscando alternativas de cultivo.
Mucho se hablará de ello en los más de 20.000 metros cuadrados de exposición, en una feria profesional que al mismo tiempo no deja de ser generalista: todos los años son muchos miles de personas los que recorren las calles de la localidad leonesa en busca de novedades de los ámbitos inmobiliario, de ocio, hostelería o decoración.
También habrá espacio para los automóviles, los fitosanitarios, la artesanía o la gastronomía, con productores agroalimentarios de distintos puntos de España.
La asistencia a la Feria de Febrero es libre y no requiere inscripción. El recinto de La Isla (en la margen izquierda del río Esla) permanece abierto a la actividad ferial entre las 10,00 y las 20,00 horas de cada jornada, mientras el público se distribuye por el casco urbano.
Con esta edición del encuentro ya serán nada menos que 105, lo que justifica que en todo el entorno de Valencia de Don Juan la cita ya se encuentre señalada en el calendario desde el comienzo del año.
Por eso la feria contribuye en buena medida al desarrollo del sector agrícola y ganadero, pero también empresarial, industrial y comercial. El formato elegido es el que mejor permite que marcas y visitantes se puedan relacionar de forma directa y sin intermediarios.
Valencia de Don Juan es una localidad eminentemente agrícola, con más de 5.000 habitantes y situada entre la vega del río Esla y la comarca de los Oteros. En su secano predominan los cultivos herbáceos y en el regadío es el maíz el cultivo que destaca. Además, en la localidad se encuentro el Consejo Regulador de la Denominación de Origen León, con la variedad prieto picudo como reina incuestionable.







