La guerra desatada el 28 de febrero entre EEUU, Israel e Irán ha tenido por el momento muy escasos efectos en el mercado mundial de cereales. “Por el momento ha tenido una repercusión muy limitada en el precio en comparación con los insumos utilizados para la producción”, señalan desde la Lonja de León.
El incremento en los precios se puede producir, «pero más bien a medio plazo», impulsado por diferentes factores:
-Encarecimiento del transporte marítimo debido al incremento del petróleo y de los seguros en la navegación. Además, un cambio de ruta de los barcos al no poder navegar por el mar Rojo y el canal de Suez puede incrementar entre 10 y 20 días la demora de entregas.
-El aumento del precio del petróleo incentivará el uso de bioetanol, lo que puede beneficiar al maíz.
-El dólar como moneda refugio hará un euro más competitivo.
-El incremento en el precio de los fertilizantes puede originar un desvío de siembras de primavera, sobre todo en EEUU, de maíz hacia soja, que dependen menos del abono nitrogenado.
Por el contrario, los costes de producción relacionados con el gasóleo y los fertilizantes han subido automáticamente, lo que provocará una situación crítica para los agricultores en una época de máximo consumo:
-Los abonos nitrogenados han disparado su precio a las puertas de las siembras de primavera. Por el estrecho de Ormuz pasa el 25% del total mundial de urea y fosfato y el 20% del petróleo y del gas natural.
-La situación de los fertilizantes se agrava, puesto que los países importadores “no tienen reservas estratégicas como en el caso del petróleo”, según los responsables de la lonja leonesa.
-En el caso del maíz, se reorganizará el comercio mundial “puesto que grandes productores, como Brasil, tenían como primer destino de sus exportaciones a Irán”. En el caso del maíz ucraniano, aunque no le vendía directamente a la república islámica, gran parte del que destinaba a Turquía acababa en el país persa.
Con todos estos elementos los responsables de la entidad atisban “un panorama muy negro”, en el que las consecuencias de la guerra ya tienen una importante repercusión en lo que el agricultor compra y una importante “incertidumbre” que de momento no ha tenido repercusión en lo que vende.
De este modo, en la Lonja de León de este miércoles se he registrado una leve subida de los cereales de 2 €/t en el trigo y la avena, mientras la cebada subía 1 €/t la cebada.
Por su parte, el maíz ha dejado de cotizar a la espera de que la próxima semana se pueda poner ya precio en seco.
El resto de productos repite la cotización de la semana pasada, en todas sus categorías.







