spot_img
spot_img
InicioEmilio González"Si no cambian las cosas, no hay futuro": La alerta de un...

«Si no cambian las cosas, no hay futuro»: La alerta de un ganadero de ovino lechero en Zamora

Alberto Navarro Fernández es un joven ganadero de Pozoantiguo (Zamora). Junto con sus hermanos, forma parte de “La Manchada”, una cooperativa familiar en la que se ocupan de unas 1.800 ovejas destinadas principalmente a la producción de leche.

Emilio González Izquierdo

  • ¿Podría contarme cómo llegó a dedicarse a la ganadería? Nuestros padres ya se dedicaban a la ganadería, así que, desde niño comencé a echar una mano en las tareas diarias y así fui poco a poco aprendiendo el oficio, hasta que a los 18 años tenía claro que quería dedicarme a la ganadería y tomé la decisión.
  • ¿Cuántas generaciones lleva su familia vinculada a este sector? Pues creo que son muchas, pero no lo sé con seguridad. Recuerdo que mis padres comentaban que sus abuelos tenían ganado y que se remontaba aún más, por lo que creemos que mi familia lleva al menos 8 generaciones dedicándose a la ganadería, pero podrían ser más.
  • ¿Qué significa para usted ser ganadero de ovino lechero en Castilla y León? Para mí es más que un trabajo, es mi modo de vida. Cuando te dedicas a un tipo de ganadería tan especial como es la ganadería ovina lechera, estableces un vínculo muy fuerte con tus animales, te implicas mucho más en su bienestar y desarrollas un cariño que en otro tipo de ganadería no sería posible.
  • ¿Cómo describiría un día típico en su explotación? La alimentación, el ordeño, el aseo de las instalaciones y la preparación de las camas de las ovejas son las tareas que realizamos todos los días. Además, también estamos pendientes de las ovejas preñadas, de los partos y de los corderos y tampoco faltan los pequeños arreglos y reparaciones menores
  • ¿Cómo se organiza el trabajo en su explotación? En la cooperativa familiar somo 4 personas y contamos con otros 3 empleados más, que son imprescindibles para sacar adelante una explotación de 1.800 ovejas.
  • ¿Qué aspectos de su trabajo le resultan más satisfactorios? Las tareas que hacemos con los animales no son pesadas, y nos llevamos la satisfacción diaria de ver que las cosas van saliendo bien, que las ovejas están sanas y bien alimentadas, que dan una buena producción, que los partos salen bien… Lo que peor llevo es tener que dedicar al menos una tarde a la semana a tareas administrativas en el ordenador. Es una actividad que cada vez nos ocupa más tiempo y eso no nos gusta nada.
  • ¿Cómo afecta una dedicación tan exigente a su vida personal y familiar? Todavía hay gente que piensa que ser ganadero significa salir de madrugada con los animales, pasar todo el día en el campo y volver a casa cuando anochece, sin tiempo para dedicarle a la familia y a uno mismo. Pero nada más lejos de la realidad. Los ganaderos, hoy en día somos profesionales bien formados, con horarios similares a los de cualquier otro trabajo. Tenemos una buena organización que nos permite disfrutar de tiempo libre, aunque de vez en cuando surgen imprevistos propios de la ganadería. Para acercarse a este mundo basta con conocer, entender y respetar, como hacemos los ganaderos con cualquier otro trabajo.
  • ¿Qué papel juega la cooperativa en su día a día? Nosotros pertenecemos a Cogala y estamos muy contentos con su trabajo. Lo más importante es que se encargan de comercializar todos nuestros productos y al manejar un volumen mucho más grande obtienen mejores resultados. Además, nos facilitan poder hacer la PAC con ellos y nos dan acceso a diferentes tipos de cursos y formaciones.
Los 3 hermanos Navarro en su ganadería "La Manchada"
Los 3 hermanos Navarro en su ganadería «La Manchada»
  • ¿Qué ventajas cree que tiene producir leche de oveja en Castilla y León frente a otras zonas o sectores? ¿Se nota que es la comunidad líder en producción de quesos? Pues poco influye, al menos en beneficio del productor. Creo que en otras comunidades nos llevan ventaja, por ejemplo, el queso manchego, aquí no hay ningún equivalente y cuando se ha intentado hacer no ha salido adelante por intereses particulares. En nuestra zona lo que más ha beneficiado a los productores de leche ha sido la ampliación de un industrial que adquirió más leche para satisfacer la demanda.
  • ¿Cree que el consumidor valora suficientemente la calidad y el esfuerzo detrás de la leche de oveja? Creo que no, quizás se debería hacer un esfuerzo por acercar a los niños a esta realidad, a través de visitas y granja-escuelas. La sociedad no es consciente del enorme esfuerzo extra que requiere el manejo de una explotación de ovino de leche respecto una de vacuno de leche, por ejemplo. Además, las tendencias de consumo en cuanto a quesos van enfocadas a sabores más suaves, más estandarizados, basta ver los lineales de los supermercados, en los que cada vez es más difícil encontrar queso puro de oveja.
  • ¿Cuáles son las mayores dificultades a las que se enfrenta hoy su explotación? Por un lado, está el acceso a financiación para emprender proyectos de mejora y modernización de las explotaciones. Las ayudas institucionales que tenemos vienen con una serie de exigencias protocolaria en cuanto a presentación del proyecto, permisos, licencias, obras… que para cuando te llega la concesión de la subvención ya te has arruinado para financiar todo el proceso. Por otro lado, está la falta de mano de obra. Estamos viviendo un momento en el que no pedimos ni formación ni experiencia para trabajar en la ganadería, que ya nos encargamos de dársela nosotros, pero aún así, no encontramos a nadie con ganas de trabajar. Y por último, pero no menos importante, están los precios que percibimos por nuestros productos, que son una vergüenza y que llevan 30 años sin actualizarse. Al igual que pasa en la agricultura, la ley de la cadena es completamente inútil y no hay nadie que se ocupe de ella.
  • ¿Qué opinión le merece la negociación del precio con la industria? Creo que cuanto más volumen de litros se maneje en la negociación más fuerza y más presión se puede ejercer para obtener mejores precios. Por eso nosotros estamos representados a través de Cogala que, junto con las otras cooperativas que forman Opecyl, se encargan pelear los precios.
  • ¿Cómo le afecta la fluctuación de los costes de producción? Desde el comienzo de la guerra de Ucrania, los precios del grano se han desplomado y hoy en día es perfectamente asumible el coste de la alimentación de las ovejas. Además, nosotros también dedicamos una parte de nuestra explotación a la agricultura y prácticamente todo el forraje que comen nuestras ovejas lo producimos nosotros, con lo que también conseguimos un ahorro importante.
  • ¿Qué opina del relevo generacional en su zona? ¿Ve futuro para que los jóvenes del entorno se dediquen a esto? La edad media del sector está en 62 años y no vemos que haya relevo generacional. Yo tengo 45 años y mi vida es la ganadería, pero me preocupa si todo esto se va a poder mantener otros 25 años hasta que me jubile. Creo que hay más ganaderos que se plantean dejar la actividad que jóvenes que se planteen dedicarse a ella. Si no cambian las cosas no hay futuro para la ganadería.
  • ¿Qué nuevas tecnologías le gustaría implementar en su explotación? La ganadería ovina de leche lleva mucho retraso respecto a la vacuna de leche, supongo que debido a que es mucho más minoritaria. En cuanto al ordeño robotizado las ovejas destinadas a leche no son tan homogéneas como las vacas lo que dificulta el ajuste de los elementos para que funcione de manera similar al de las vacas. Incluso a nivel veterinario se aprecia perfectamente esta desigualdad, ya que nosotros utilizamos productos específicamente creados para las vacas, que también son efectivos en ovejas, pero que no se han desarrollado para ellas.
  • ¿Cree que la automatización y la inteligencia artificial pueden ayudar a hacer más rentable y sostenible su trabajo? Veremos si acaban saliendo innovaciones específicas dirigidas al ovino de leche, pero de momento no veo como la IA va a mejorar nuestra explotación a corto plazo.
  • ¿Cree que la sociedad y las instituciones son conscientes de la importancia estratégica del ovino lechero para Castilla y León? Creo que la sociedad desconoce mucho el mundo de la ganadería, pero las instituciones saben de sobra todo lo que aportamos a nivel económico, generación de empleo, fijación de población, gestión del territorio, conservación del medio rural… Pero los políticos tienden a mirar más por lo suyo que por lo nuestro, no todos, pero si la mayoría.
  • ¿Qué mensaje le gustaría transmitir sobre su realidad como ganadero? Me gustaría que la gente se acercara y conociera de primera mano la realidad de la ganadería. En el momento que vieran el cariño y el cuidado que el ganadero pone en cada uno de sus animales y la dedicación y el esfuerzo por ofrecer productos naturales de la máxima calidad, comenzarían a cambiar las cosas y se concienciarían como consumidores a la hora de elegir los alimentos que ponen encima de su mesa. Y que si desaparece la ganadería perdemos todos.
NOTICIAS RELACIONADAS
spot_img
spot_img
spot_img