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El IMIDRA convierte residuos del aceite de oliva en una solución eficaz para recuperar suelos contaminados

Científicos del instituto madrileño de investigación y del INIA-CSIC hallan la forma de transformar las aguas contaminantes de las almazaras en un beneficio para el suelo

La Comunidad de Madrid ha demostrado la eficacia del uso de nanopartículas obtenidas a partir de aguas residuales de almazara para recuperar suelos contaminados. Se trata de un trabajo de investigación desarrollado por un equipo de científicos del Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario (IMIDRA) y del Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (INIA-CSIC), quienes han demostrado el potencial de nanopartículas obtenidas a partir de residuos procedentes de la producción de aceite de oliva para recuperar suelos contaminados con compuestos orgánicos y metales.

Las aguas residuales de almazara, generadas durante el proceso de producción de aceite de oliva, constituyen un desecho con sustancias potencialmente contaminantes. El trabajo abre la puerta a nuevas estrategias para el uso de dichas aguas en la recuperación de suelos como alternativa a las tecnologías convencionales. De este modo, se aplican los principios de economía circular, al transformar un residuo problemático en una herramienta eficaz para la recuperación ambiental. El equipo de investigación también ha observado que las nanopartículas favorecen la degradación de contaminantes orgánicos, entre ellos un compuesto asociado a alteraciones del sistema hormonal y a determinados tipos de cáncer.

UNA DECENA DE PROYECTOS

Este 7 de julio se celebra el Día internacional de la Conservación del Suelo, uno de los recursos más necesarios para el hombre y al que no siempre se le ha prestado la atención que merece. Se estima que en la Unión Europea existen más de 2,5 millones de emplazamientos potencialmente contaminados, y el 60% y 70% de sus suelos están degradados y siguen deteriorándose, por lo que resulta prioritario desarrollar estrategias sostenibles que permitan recuperar estos suelos.

Por ello, la Comunidad de Madrid está destinando recursos a una decena de proyectos de investigación que evalúan estrategias para regenerar suelos deteriorados por el efecto de sequías, incendios o contaminación, así como para aplicar los manejos de suelo más eficaces que ayuden a determinados cultivos a resistir temperaturas extremas y escasez de agua.

El proyecto ‘Nano4Agro’ evalúa el impacto de nuevos materiales como nanofertilizantes, nanoplaguicidas y vidrios fertilizantes para mejorar la salud del suelo y la calidad de cultivos hortícolas, así como para evitar el riesgo de contaminación del suelo y aguas subterráneas por el uso indebido de algunos plaguicidas.

Con el proyecto ‘Recupera’, los expertos del IMIDRA utilizan materiales residuales para aumentar la eficacia de diferentes estrategias sostenibles para la recuperación de suelos degradados, evaluando su potencial uso agrícola.

El Instituto de Investigación también participa en varios proyectos para el estudio de distintos manejos en suelos agrícolas, determinando cómo el laboreo y las cubiertas vegetales pueden afectar a la producción de olivares y viñedos, a la calidad de los vinos y aceites y a la salud del suelo.

En esta línea de recuperación de suelos contaminados se centran otros dos proyectos que abordan la descontaminación con diferentes estrategias: `Metasoil’, liderado por el IMIDRA y financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades; y ‘Caresoil-CM’ financiado por la Convocatoria de Grupos de Investigación de la Comunidad de Madrid.

PROTEGER Y CONSERVAR

El instituto madrileño también participa en varios proyectos para el estudio de distintos manejos en suelos agrícolas, y analiza cómo el laboreo y las cubiertas vegetales pueden afectar a la producción de olivares y viñedos, a la calidad de los vinos y aceites y a la salud del suelo.

El proyecto ‘Riefoli-2’ investiga la influencia de la combinación de distintos manejos del suelo y dosis de riego en el olivar. Uno de sus objetivos es encontrar una manera de trabajar el suelo capaz de asegurar la fijación de carbono, optimizando producción, calidad del aceite, conservación del suelo y uso del agua. El proyecto ‘Realimenta-2’ trata de obtener un compost a partir de residuos agrícolas y residuos orgánicos que puedan ser utilizados suelos agrícolas; ‘CUBIC’, persigue conocer cómo influye tanto en el suelo como en las vides y el vino el aumento de temperaturas y el manejo con cubiertas vegetales.

El IMIDRA participa, asimismo, en dos proyectos europeos: ‘Sanchosthirst’ analiza el efecto de las cubiertas vegetales en la salud del suelo de viñedos y olivares en regiones semiáridas. Y ‘GOV4All’, en el que, junto a otras entidades europeas, trata de promover soluciones sostenibles para mejorar la salud del suelo en la región mediterránea a partir de la cogobernanza.

Por último, el instituto de investigación madrileño trabaja en la evaluación del impacto que los incendios tienen en el suelo y trata de determinar si el desequilibrio de la microbiota puede favorecer la expansión de patógenos, que podrían afectar la salud de las encinas y otras especies, concretamente de los incendios que tuvieron lugar el pasado verano en Aranjuez (Sotomayor) y Tres Cantos. En este estudio, llamado ‘Madfires’, se estrudia actualmente cómo las cenizas provenientes de los incendios pueden alterar los parámetros físico-químicos del agua, el suelo del lecho y las márgenes del arroyo Bodonal (Tres Cantos).//

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