Las lluvias de los últimos días, acompañadas de pedrisco en algunos casos, han provocado ya unas pérdidas en una primera estimación, y a falta de valorar más daños o la posible evolución de los cultivos, de alrededor de 3 millones de euros.
El radio de acción es de unas 23.000 hectáreas de cultivo, principalmente situadas en las comarcas de la Ribera Alta, Ribera Baixa, l’Horta Sud, la Safor, la Vall d’Albaida y la Costera en la provincia de Valencia y en la Marina Alta de la provincia de Alicante.
Los cultivos con más pérdidas son los cítricos pendientes de recolectar -tanto naranjas como mandarinas-, el caqui y las hortalizas, sobre todo patata.
En los cítricos existe incidencia por el impacto de pedrisco y también del pixat y el aguado ante el exceso de humedad.
A todo ello habrá que sumar el aumento de costes para tratar los hongos puesto que habrá que hacer un tratamiento con fungicidas cuando acabe este episodio de lluvias, según La Unió.
Habrá que ver también la incidencia en el cultivo del caqui que esté todavía pendiente de recolección.
Las fuertes lluvias, con registros de más de 200 litros en pocas horas en algunas localidades, han producido así mismo un arrastre de tierras y algunos daños en infraestructuras, sobre todo de riego.
Por otra parte, para el resto de las zonas, las lluvias son muy beneficiosas porque suponen un ahorro de los riegos y la recarga de las reservas hídricas (embalses y acuíferos), así como una regeneración de los pastos y de las balsas para la ganadería extensiva que evitará posibles problemas de suministro hídrico.
También las lluvias engordan el calibre de los cítricos y limpian los árboles ante posibles plagas o enfermedades.
Para paliar los daños en las zonas afectadas, La Unió pedirá el reparto urgente de productos fungicidas y cicatrizantes para evitar la aparición de hongos en los campos afectados.
La organización indica que estas adversidades meteorológicas están cubiertas por el actual sistema de seguros agrarios y solicitará a Agroseguro que agilice las peritaciones de las parcelas afectadas lo máximo posible para que los agricultores cobren las indemnizaciones.







