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InicioCerealA tiempo para un buen año de cultivos extensivos

A tiempo para un buen año de cultivos extensivos

Venimos de un invierno excepcionalmente lluvioso, seguido de un marzo con precipitaciones intermitentes y días de frío moderado. Tratamientos y abonado se han retrasado, pero el potencial de muchas parcelas sigue siendo elevado

José Ramón Díaz de los Bernardos
José Ramón Díaz de los Bernardos. Ingeniero agrónomo y enólogo

En la España interior, la cosecha de 2026 tiene potencial para ser buena en algunas zonas de secano gracias al agua almacenada, pero exigirá un nivel de tecnificación alto.

El agricultor que haya logrado entrar a tiempo para hacer la cobertera y limpiar la parcela de malas hierbas, tiene más de media campaña en el bolsillo. Ahora toca rezar para que no vengan heladas tardías en abril y controlar de cerca los hongos.

El primer trimestre de 2026 ha estado marcado por una meteorología que ha puesto a prueba la capacidad de gestión de los agricultores. Venimos de un invierno excepcionalmente lluvioso en todas las provincias, seguido de un mes de marzo con precipitaciones intermitentes y días de frío moderado.

El agua acumulada es una bendición para el secano, pero ha traído consigo importantes desafíos logísticos y agronómicos en el manejo de cereales de invierno y leguminosas.

Estado fenológico de las siembras

Las reservas hídricas del suelo están en niveles excelentes, lo que garantiza, a priori, un buen desarrollo para la recta final del ciclo.

Cereales de invierno (trigo, cebada, avena): la mayoría de las parcelas se encuentran en la fase de encañado (entre 1 y 2 nudos perceptibles) y ya se ve alguna en el estado de hoja bandera e incluso en algunas provincias en espigado. Las siembras más tardías están finalizando el ahijado.

El porte general es muy bueno, con un color verde intenso en aquellas parcelas donde la nutrición no ha fallado, aunque en zonas con encharcamientos prolongados se observan rodales amarillentos por asfixia radicular e incluso secados por completos.

Otras parcelas en las que no se ha utilizado semilla certificada se puede apreciar que el color es amarillento.

Leguminosas (guisante, lenteja, veza): presentan un desarrollo vegetativo exuberante gracias a la humedad. Los guisantes y las vezas están cerrando las calles y mostrando los primeros zarcillos.

En suelos más pesados y arcillosos, el exceso de agua ha ralentizado ligeramente la fijación biológica de nitrógeno, pero en general el estado es óptimo.

El reto del abonado de cobertera

El gran problema agronómico de estas últimas semanas ha sido entrar a las parcelas.

Lixiviación del nitrógeno: las lluvias continuadas lavaron gran parte del nitrógeno aportado en sementera. El cultivo demandaba nitrógeno a gritos al inicio del encañado, pero el estado de barrizal de muchos terrenos impidió el paso de la maquinaria pesada.

Muchos han optado por la opción que tanto miedo les da a nuestros agricultores como es la opción de tratamientos con drones.

Ventana de aplicación actual: afortunadamente, los días de tregua a finales de este mes de marzo han permitido orear los campos. En los últimos 10-15 días se ha visto una actividad frenética de las abonadoras echando urea y NAC (Nitrato Amónico Cálcico).

Para los cereales más adelantados, estamos rozando el límite fenológico para que la aplicación de cobertera sea verdaderamente eficiente en la formación de la espiga y el rendimiento.

Herbicidas y control de malas hierbas

La alta humedad ha sido el caldo de cultivo perfecto para una explosión de flora arvense.

Aplicaciones retrasadas: al igual que con el abono, los tratamientos herbicidas de postemergencia se han retrasado. Nos estamos encontrando con malas hierbas muy desarrolladas (brome, vallico, amapola, verónica), lo que obliga a utilizar las dosis máximas de etiqueta y mezclas de materias activas más agresivas.

Al igual que con los abonos, muchos han optado por la opción que tanto miedo les da a nuestros agricultores como es la opción de tratamientos con drones.

Riesgo de fitotoxicidad: hay que tener mucho cuidado. Aplicar herbicidas hormonales o sistémicos en días donde el cultivo sufre estrés (ya sea por el reciente frío moderado de principios de mes o por suelos saturados de agua) puede provocar «paradas» en el crecimiento del cereal.

Sanidad vegetal: hongos y conejo en Castilla-La Mancha

Enfermedades criptogámicas: con tanta humedad y el previsible aumento de las temperaturas de cara a abril, el riesgo de enfermedades fúngicas es crítico.

En cereales, ya se están observando los primeros focos en campos donde se ha utilizado sobre todo semilla del montón de Septoria y Helminthosporium.

En leguminosas, habrá que vigilar muy de cerca la Botrytis y la Antracnosis, preparando los fungicidas preventivos si el follaje es muy denso y no airea bien.

Daños por fauna silvestre: más allá de la agronomía pura, no podemos ignorar la realidad del campo. La sobrepoblación de conejos sigue causando estragos, devorando los brotes tiernos de cereales y leguminosas.

De hecho, el 29 de marzo la Junta de Castilla-La Mancha anunció la activación de un plan de choque integral, incluyendo ayudas de hasta el 70% para vallados y exención de penalizaciones en la PAC por la retirada de majanos.

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