Llegado este momento, donde la recolección está finalizando o va muy avanzada en muchas zonas, los agricultores tenemos que comenzar a tomar decisiones respecto a la cosecha.

Estas decisiones son si asumimos que los precios no nos gustan, pero algo debemos ir vendiendo o decidimos ‘guardar’ el cereal y esperar tiempos mejores… cada una de las decisiones tiene sus consecuencias, y es importante poderlas valorar y asumir.
Almacenar cereal supone:
- Pérdidas de peso, dado que el grano es un ser vivo que respira y dichas perdidas podrían suponer hasta un 2-3% del total, según varios estudios.
- Problemas de conservación, y posible pérdida de calidad de los granos, con el riesgo de deterioro, y sobre toso menor valor de venta.
- Contaminación por gorgojos, que además de los costes de tratamiento (cada vez más restrictivos por parte de la administración dada la alta toxicidad de los productos empleados), una infección por gorgojos de un montón de cereal, supone una importante pérdida de peso también.
- Coste financiero del dinero.
- Coste de amortización de la instalación de almacenaje si es propia o coste efectivo si lo hacemos en un almacén alquilado.
Con todo ello, si decidimos almacenar el grano varios meses, debemos asumir que si al final el cereal no sube de precio, habremos perdido una cantidad importante de dinero.
Retener todo el cereal en estos momentos, con una gran cosecha de grano confirmada, y con unos precios de cereal en los puertos muy baratos y con posibilidad de compra para muchos meses, incluso hasta final de 2026, solamente estaremos los agricultores propiciando muy buenos negocios a los importadores, y obviamente si dentro de unos meses la cebada o el trigo no han subido, incluso bajan (como ha ocurrido la campaña pasada), fruto entre otras cosas de las enormes existencia de cereal en los almacenes, no podremos quejarnos de que en España ha entrado más grano de importación del necesario…
Nuestra recomendación es vender el cereal en 3 ó 4 veces a lo largo de la campaña, y una de ellas en el momento actual, para no dejar desabastecido al mercado y evitar las importaciones que no sean necesarias.







