La cercanía al campo forma parte de la identidad de Caja Rural de Zamora. No es un posicionamiento reciente, sino una forma de entender la banca desde los orígenes de la entidad. Se trata de una entidad cooperativa que ha crecido junto a agricultores, ganaderos y al conjunto del medio rural, compartiendo sus retos y acompañando su evolución.
“Nuestra estrategia se basa en estar presentes en el territorio, conocer de primera mano la realidad de cada explotación y ofrecer soluciones adaptadas a los ciclos productivos y a las necesidades reales del sector”, señalan desde la entidad. Por eso “apostamos por una relación a largo plazo, basada en la confianza, el asesoramiento y el compromiso con el desarrollo económico y social del medio rural”.

Contar con una entidad especializada como Caja Rural de Zamora permite al agricultor y al ganadero disponer de un aliado financiero que entiende su actividad. La caja ofrece una amplia gama de servicios adaptados al sector agrario: financiación de campañas, inversiones en maquinaria, modernización de explotaciones, créditos personales, anticipos de ayudas, así como la gestión y tramitación de la PAC.
A ello se suman los seguros agrarios, personales y patrimoniales, fundamentales para garantizar la estabilidad ante imprevistos. Todo ello se complementa con un asesoramiento cercano y especializado, que permite tomar decisiones financieras con mayor seguridad.
Implantación territorial
Caja Rural de Zamora cuenta con una fuerte implantación territorial. En Castilla y León cuenta con gran presencia en provincias como Zamora, Valladolid o León, aunque su presencia se extiende a otras provincias, como Ourense y Madrid. Actualmente, Caja Rural de Zamora dispone de una red de 115 puntos de atención al cliente en distintas provincias: León, Madrid, Ourense, Valladolid y Zamora.
Además, gracias al modelo cooperativo del Grupo Caja Rural, “podemos dar servicio a agricultores y ganaderos en todo el territorio nacional”. Esto permite que cualquier profesional del campo pueda contar con nuestro respaldo, tanto a través de la red de oficinas como mediante los canales digitales, sin perder el enfoque de cercanía que nos caracteriza.

Hoy en día, muchas entidades apuestan por el cierre de sucursales y la digitalización total. Pero la visión de Caja Rural de Zamora es diferente. “Creemos firmemente que la digitalización es necesaria y aporta grandes ventajas, pero no puede sustituir por completo la atención personal, especialmente en el medio rural”, destacan desde la entidad.
Por eso Caja Rural de Zamora sigue apostando por mantener oficinas abiertas en pueblos y zonas rurales, evitando la exclusión financiera y garantizando el acceso a servicios bancarios. “La combinación de atención presencial y canales digitales nos permite ofrecer un servicio completo, cómodo y adaptado a cada cliente, sin perder el trato humano y el conocimiento directo del territorio”, recalcan.
Apoyo al sector agro
La actividad agraria tiene futuro, pero necesita estabilidad, rentabilidad y apoyo. Desde el sector financiero podemos desempeñar un papel decisivo facilitando financiación adaptada, apoyando la modernización, la innovación y la sostenibilidad de las explotaciones.
“En Caja Rural de Zamora trabajamos activamente para favorecer el relevo generacional, con productos específicos para jóvenes agricultores y ganaderos, asesoramiento personalizado y acompañamiento en la puesta en marcha de nuevos proyectos. Creemos que, con las herramientas adecuadas, la agricultura y la ganadería pueden ser una opción de futuro viable y atractiva para las nuevas generaciones”.







