Ante un mercado cada vez más demandante de maquinaria con gran capacidad que permita al agricultor ganar en autonomía y ahorrar tiempo de desplazamientos, llega ÉZARO. Con un nombre inspirado en una famosa cascada gallega, este vanguardista pulverizador es capaz de realizar los más completos tratamientos incluso bajo condiciones adversas.
Hablamos de capacidad con cifras realmente importantes: 6.300 litros en el depósito principal, 550 litros adicionales para lavar circuitos sin perder tiempo y 22 litros para el lavamanos, ese pequeño detalle que marca la diferencia cuando llevas horas entre productos fitosanitarios.
Pero lo verdaderamente inteligente está en los laterales: dos portones que funcionan como armarios técnicos bien ordenados.
La 2ª Pantalla SYNCRO se ubica en la cabina del tractor, para un control total del pulverizador necesario sin tener que enviar a tanque el sobrante de agua, la posibilidad de aumentar el radio de giro sin limitaciones y minimizar su mantenimiento.

- Portón izquierdo: Aquí vive el cerebro operativo. El incorporador de producto, la pantalla SYNCRO y dos cajones auxiliares. Nada de llaves manuales entrecruzadas. Todo se gestiona desde una interfaz intuitiva que automatiza secuencias complejas: trabajo, limpieza, agitación. El operario elige desde la cabina del tractor (vía ISOBUS) o directamente en la máquina. Menos pasos. Menos errores.
- Portón derecho: El corazón hidráulico. Bomba, filtros de aspiración y presión, válvulas eléctricas. Todo accesible, todo protegido.

Destaca el enorme salto que GIL da con su nueva bomba. Olvidándose de la tradicional bomba de pistón accionada por toma de fuerza, el ÉZARO 6000 presenta una bomba centrífuga multietapa movida por motor hidráulico, capaz de entregar hasta 560 litros por minuto de forma progresiva. Las ventajas son muy significativas, un control de dosis más eficiente al impulsar solamente el caudal necesario sin tener que enviar a tanque el sobrante de agua, la posibilidad de aumentar el radio de giro sin limitaciones y minimizar su mantenimiento.
EL diseño inteligente ha transformado la lanza, con el cambio de ubicación de la bomba, la desaparición del tradicional uso de la toma de fuerza, la colocación de una escalera abatible que facilita el acceso y cero conducciones a la vista, tanto las hidráulicas como las eléctricas viajan por el interior de la lanza. Resultado: enganchar y desenganchar ya no es una coreografía de cables y mangueras. Es rápido. Es limpio. Es seguro.
El chasis, en acero de alto límite elástico, incorpora suspensión en lanza y eje. Las barras de hasta 24 metros con plegado en 5 tramos y de hasta 32 metros con plegado en 7 tramos, se sostienen sobre un paralelogramo robusto y cuentan con un sistema de suspensión hidráulica horizontal que garantiza estabilidad incluso en terrenos irregulares. Como no podía ser de otro modo, toda la tornillería es de acero inoxidable para evitar cualquier tipo de corrosión.
Ninguna explotación es igual. Por eso el ÉZARO 6000 permite personalizar una serie de opciones: rompeolas en el depósito, eje direccional automático, freno neumático o doble hidráulico. El agricultor decide y la máquina se adapta a sus necesidades.
Este pulverizador no nace en un despacho aislado. Nace de escuchar a quienes madrugan con las primeras luces del día: agricultores que saben que una máquina bonita sirve de poco si falla a las tres de la tarde en pleno tratamiento. Por eso cada portón redondeado protege un mecanismo, cada automatismo reduce un esfuerzo y cada litro de capacidad se traduce en menos viajes a la balsa. ÉZARO 6000: diseño, tecnología, ahorro y eficiencia.







