El margen para mejorar la eficiencia en el riego es todavía enorme, dado que la tecnología permite ajustar el riego a la “demanda real” de la planta, anticiparse al estrés hídrico y reducir consumos sin comprometer la producción.
Para Victoria González, CMO de la compañía IKOS Advanced, en un contexto de cambio climático “la sostenibilidad del regadío pasa por decidir con datos, no por regar por intuición”. Y es que el futuro del agua en agricultura “no es más volumen; es más precisión”.
IKOS Advanced aporta a las explotaciones control y anticipación. En regadío, el agricultor necesita saber exactamente qué está pasando en la zona radicular y en el microclima. “Nuestros sistemas permiten medir de forma continua el estado hídrico del suelo y apoyarse en modelos predictivos para ajustar la frecuencia y la dotación de riego”, apunta González.

En un cultivo como la patata, donde determinados momentos del ciclo son “críticos”, esa precisión marca la diferencia en rendimiento, calibre y homogeneidad. “Con temperaturas más extremas y mayor variabilidad climática, reducir la incertidumbre es clave. Y eso solo se consigue con información fiable y herramientas de decisión”, apunta Victoria González.
Decidir mejor gracias a la IA
La compañía está empeñada en convertir su tecnología en crecimiento real para agricultores, técnicos y organizaciones. Por eso se ha rebautizado para pasar de su marca IKOS Tech a IKOS Advanced, en una operación que va mucho más allá de un mero cambio estético: encarna un verdadero cambio de etapa.
“Hemos pasado de construir y validar nuestra tecnología a la fase actual, en la que IKOS Advanced representa algo más amplio: una plataforma de servicios agrícolas basada en datos”, subraya González.

De este modo, “IKOS Advanced es una compañía tecnológica especializada en digitalización agrícola. Nacimos con una idea muy concreta: ayudar al agricultor a decidir mejor”. Ahorrar insumos agrícolas y automatizar actividades mecánicas mediante inteligencia artificial.
“Empezamos desarrollando tecnología de monitorización y control de riego, pero desde el principio entendimos que el valor no estaba solo en medir, sino en transformar esos datos en criterio agronómico”, resume la CMO de la compañía.
“Hoy somos un ecosistema que integra la internet de las cosas (IoT), plataforma digital y modelos de inteligencia artificial”.
De hecho, “nuestro objetivo siempre ha sido el mismo: que la tecnología tenga impacto real en la rentabilidad, la eficiencia hídrica y la sostenibilidad del cultivo”.
En la nueva etapa, “hemos pasado de vender sistemas a ofrecer un modelo estructurado que combina hardware, software y acompañamiento”. “Ya no hablamos solo de dispositivos en campo, hablamos de gestión, decisión y escalabilidad; pasar del dato aislado a la decisión estructurada”, recalca respecto a la evolución natural de una empresa que madura y amplía su propuesta de valor.

Soluciones tecnológicas
Soluciones IoT para cultivo exterior (como Terra o Atlas)
Pensadas para cultivos al aire libre y leñosos. Monitorizan suelo y microclima con autonomía energética y alta precisión.
Ventaja: permiten ajustar el riego según la demanda real de la planta, optimizando agua y fertilizantes.
Plataforma IKOS ONE
Es el modelo que integra hardware, nube e inteligencia artificial en un único servicio.
Ventaja: el agricultor no gestiona piezas sueltas, sino un sistema completo y escalable.
IKOS Notes (gestión agronómica digital)
Permite llevar el cuaderno de explotación, registrar actividades y cumplir normativa desde el móvil.
Ventaja: ordena la gestión diaria y conecta técnico y agricultor bajo un mismo entorno digital.







