La mayoría de los agricultores españoles son versátiles y muy profesionales, pero tienen aún mucho margen para mejorar a la hora de ser eficientes. “No es porque no quieran, sino porque a veces les faltan herramientas o no se lo han trasladado desde el sector fabricante”, ha subrayado este viernes Ricardo Trouet, director general en España de la compañía Spraytec.
Trouet ha participado en Villamartín de Campos (Palencia) en una jornada de capacitación técnica en pulverización, bajo el título de ‘El camino a la máxima eficiencia’.
“Nuestra empresa se dedica a vender coadyuvantes y bioestimulantes con una característica especial, que es la tecnología de aplicación: cómo mejorar la aplicación de fitosanitarios”, apuntaba el responsable de la compañía, “y lo que queremos es dar una capacitación de cómo utilizar la maquinaria; cómo se complementan nuestras tecnologías para llegar a hacer una aplicación fitosanitaria de excelente calidad y sin perder eficiencia”.
Spraytec es una empresa que lleva 37 años en el mercado, muy implantada en Sudamérica. Hoy es una empresa global que tiene la oficina central en Iowa, en Estados Unidos, en pleno proceso de crecimiento global, con fábricas en países como Brasil o Argentina, y con nuevos proyectos en EEUU y Australia. En España y la UE ha desembarcado hace tres años.

“Los mercados de Sudamérica, que han necesitado ser eficientes porque los gobiernos han quitado toda la rentabilidad que había, nos ofrecen una experiencia muy valiosa que se pueden trasladar a España”, recalca Trouet.
En España, la compañía está creciendo mucho en Castilla y León, Castilla-La Mancha y el valle del Ebro, con una estrategia que pasa por crecer hacia Andalucía, Extremadura y el Levante.
La máxima eficiencia
Spraytec ofrece tecnologías diseñadas para mejorar la calidad de las aplicaciones agrícolas, potenciar el rendimiento y proteger los cultivos. Fulltec es un coadyuvante multifuncional que actúa como acondicionador de agua, estabilizador de pH y secuestrante de cationes. Evita la deriva, mejora la estabilidad del caldo y optimiza el uso de fitosanitarios.
Top Zinc Max es un fertilizante formulado con zinc quelado, fósforo, nitrógeno y molibdeno. Su función es acelerar el crecimiento temprano, maximizar el potencial genético y reducir la fitotoxicidad.
Cubo, por su parte, es un producto con un paquete nutricional integrado, con alto contenido en cobre, fósforo, azufre y boro. Se enfoca en los estadios tardíos para estimular la floración y mantener protegidos los cultivos.

El encuentro de Villamartín de Campos ha servido, además, para presentar un “fertilizante inteligente” diseñado para ser aplicado con drones, muy distinto de lo concebido para una aplicación con barras.
Ese producto se llama Fulltec Drone y, para el responsable de Spraytec, cuenta con una mezcla muy “estresada” porque lleva mucho producto para el volumen de agua que lleva. “Los drones no tienen agitadores”, recuerda, “y eso obliga a tener un caldo muy homogéneo y a cuidar las pequeñas gotas que se obtienen en los drones”.
Como recuerda Trouet, Spraytec diseñó esta tecnología inteligente de formulación súper concentrada “para resolver los principales desafíos operativos y de mezcla de los drones agrícolas: la emulsión sin agitación mecánica”.
Por eso Fulltec Drone incluye emulsionantes de alta potencia que mantienen el caldo totalmente homogéneo de forma pasiva.
Esta tecnología reduce la necesidad de agua entre un 60% y 75%, lo que permite cubrir de 3 a 5 veces más hectáreas por cada tanque cargado. Otra ventaja es el “control estricto” de la deriva: su tecnología equilibra la tensión superficial para generar gotas uniformes y pesadas que no se evaporan ni se vuelan. Además, es compatible con cualquier fitosanitario o nutricional que se decida aplicar.

Atención al tamaño de la gota
En la jornada ha participado Facundo Menta, ingeniero agrónomo especialista en tecnologías de pulverización, quien ha realizado un repaso global de todo el proceso de aplicación. Para él resulta clave “generar un entendimiento de las diferentes tecnologías de las que disponemos para aplicar fitosanitarios”.
Los ‘fitos’ se aplican para controlar adversidades que atentan contra la producción de los cultivos, y la participación de Menta ha servido para repasar con los agricultores la tecnología de aplicación terrestre y la tecnología de aplicación con drones.
“Ese es el puntapié”, destacaba Menta: “Entender la tecnología de aplicación y a partir de ahí comprender todo lo que es la tecnología auxiliar, todo el paquete de coadyuvantes que ayuda a potenciar la acción de los fitosanitarios”.
Frente a la medida de litros por hectárea para hablar de aplicaciones, Menta plantea “que hay que arrancar de entender el tamaño de la gota con el que estamos trabajando, porque según el tamaño va a haber fortalezas o debilidades, vamos a generar más o menos cobertura: vamos a tener mayor o menor riesgo de deriva en una aplicación”. “Todo comienza desde ahí”.

“Entonces me parece que ahí hay un gran cambio a nivel ‘chip’ mental que tenemos que hacer todos los que estamos involucrados, productores, técnicos y todos los actores dentro de la cadena del proceso de aplicación”, subrayaba.
Este proceso, además de ir en búsqueda de eficiencia, “tiene una gran responsabilidad desde el punto de vista social, ambiental. Entonces eso le da un plus y te obliga como productor, como técnico, a encararlo de una manera diferente”, remachaba Facundo Menta.







