En los últimos años, las alternativas biológicas al uso de fitosanitarios han experimentado un crecimiento notable en la agricultura, especialmente en cultivos hortícolas y frutales. Este auge responde a la necesidad de soluciones sostenibles, seguras y eficaces que constituyan una alternativa real frente a los tratamientos convencionales, cada vez más restringidos por la normativa y que, además, presentan problemas de residuos y resistencia de patógenos.
Los biofungicidas, basados generalmente en microorganismos o extractos naturales, ofrecen ventajas clave: una alta eficacia, incrementan la biodiversidad y reducen los residuos y el impacto ambiental, contribuyendo así a una producción más saludable y sostenible. Su integración en programas de manejo integrado permite reducir la dependencia de insumos químicos sin comprometer la rentabilidad, la calidad ni la sostenibilidad del sistema productivo.
TUSAL: primer fungicida biológico registrado en España
TUSAL, inscrito en el Registro de Productos Fitosanitarios del Ministerio de Agricultura con el nº 24.244, fue el primer fungicida biológico registrado en España y representa una apuesta segura para el control de enfermedades.
Su éxito radica en dos cepas exclusivas y depositadas de Trichoderma: T. atroviride T11 y T. asperellum T25, cuya combinación sinérgica amplía la efectividad en distintos rangos de temperatura, humedad, pH y salinidad. Asimismo, potencia el sistema defensivo de la planta, aumentando su resistencia a estreses abióticos, y consigue un mayor alcance radicular, favoreciendo el crecimiento y la productividad.
Gracias a ello, TUSAL se ha consolidado como un producto de referencia en el mercado del biocontrol. Actualmente, TUSAL cuenta con registro para más de 200 especies de cultivo, y continuará ampliando ese número, con el objetivo de incluir las principales especies agrícolas en los próximos años.
Respaldo técnico y eficacia comprobada
TUSAL ha demostrado una gran eficacia en diferentes cultivos y condiciones, mostrando resultados consistentes frente a los principales patógenos que afectan a la agricultura, desde frutales hasta hortícolas. Su eficacia está avalada por numerosos ensayos oficiales realizados por entidades especializadas, que aportan confianza y seguridad, respaldando la labor de los asesores técnicos en campo.
En hortícolas, como la patata, estudios realizados por el CEBAS-CSIC y Syntech Research confirmaron que la enfermedad se mantuvo bajo control durante todo el ciclo de cultivo. Los resultados fueron contundentes: reducción del número de plantas afectadas en un 40%, disminución de la severidad en un 46% y mejora en la absorción de nutrientes y resistencia al estrés, consolidando su eficacia para una producción agrícola más rentable y sostenible.
La incorporación de soluciones biológicas como TUSAL en los programas de manejo integrado representa un avance decisivo hacia sistemas agrícolas más sostenibles y eficientes. Su eficacia comprobada frente a patógenos relevantes, junto con su capacidad para adaptarse a diferentes condiciones de cultivo y aportar beneficios adicionales como la bioestimulación, lo convierten en una herramienta estratégica para reducir la dependencia de insumos químicos sin comprometer la productividad ni la calidad. TUSAL no solo responde a las exigencias regulatorias actuales, sino que anticipa las necesidades futuras de una agricultura orientada a la sostenibilidad y la innovación.







