Emilio González Izquierdo
- ¿Podría contarme cómo llegó a dedicarse a la ganadería? Siempre me han gustado las cabras. Cuando era muy pequeño me quedaba extasiado viéndolas pasar con los pastores del pueblo y en cuanto pude, me iba con ellos a pastorear para poder estar en contacto directo con ellas.
- ¿Su familia está vinculada a este sector? Esta vocación no me viene de familia, ya que ni mis padres ni mis abuelos se han dedicado nunca a la ganadería. Es una inquietud que nació de dentro de mi cuando era un niño y que en todo este tiempo no ha dejado de empujarme en la misma dirección, la de la ganadería.
- ¿Qué significa para usted ser ganadero de caprino de leche? Hasta ahora, ocuparme de mis 10 cabras, ha sido una afición, pero quiero convertirla en mi profesión y estoy dando los pasos necesarios para ello.
- ¿Cómo describiría un día típico con sus cabras? La alimentación, el pastoreo, el ordeño, el aseo del corral… Son actividades que realizo todos los días, aunque ahora, la leche solo es para autoconsumo y para alimentar a las chivas. Me gusta mucho pasar el tiempo con mis cabras, pero creo que lo más importante ahora es sacar adelante mi proyecto como joven ganadero y conseguir la subvención de la Junta de Andalucía que me permita profesionalizarme.
- ¿Cómo le gustaría que fuese su explotación? Mis planes contemplan unas 300 cabras para que el proyecto sea viable. Unas instalaciones humildes aquí, en Torrox (Málaga), seguramente a renta, para poder empezar. Quiero ser un ganadero moderno, diferente, dedicado a la producción de leche, pero también a la elaboración de queso, al ecoturismo incluso complementar la explotación con apicultura. Creo que son actividades compatibles y me gustaría al menos intentarlo.
- ¿Qué aspectos de su trabajo le resultan más y menos satisfactorios? Estar con mis cabras, verlas pastar felices, sanas… Es algo de lo que no me canso. En cambio, lo que menos me gusta es todo el papeleo que hay que hacer. Ahora que estoy con el proyecto, tengo que resolver un montón de cosas y cumplir un montón de normas para obtener los permisos necesarios de urbanismo, de confederación… Es un trabajo muy pesado y frustrante por todo el tiempo que pasa hasta que te contestan.
- ¿Ha pensado cómo afectará una dedicación tan exigente a su vida personal y familiar? Si que lo he pensado y sé que, por ejemplo, como ganadero, puede ser más complicado tener pareja. Soy consciente de la dedicación que supone trabajar en la ganadería, pero yo lo tengo claro. Es lo que siempre he querido hacer y estoy completamente decidido.
- ¿Espera tener algún tipo de ayuda en su día a día? No lo sé, hasta ahora estoy conociendo una cooperativa cercana a mi pueblo, a la que puedo vender la leche y que, además, organiza cursos de formación, de bienestar animal y otros cursos obligatorios. Creo que es importante la ayuda y cooperación entre ganaderos y más aún para empezar en este mundo, como es mi caso.
- ¿Qué ventajas cree que tiene la producción de leche de cabra? Pues creo que el queso es un producto muy interesante y muy versátil, que además de gustarle a la gente, puede suscitarle interés, para que vengan a conocer las cabras y a descubrir como se produce. Eso puede ser un gran valor añadido.
- ¿Cree que el consumidor valora suficientemente la calidad y el esfuerzo detrás de la leche de cabra? Creo que no se conoce lo suficiente el mundo de la ganadería. Yo soy muy joven y escucho a gente de mi edad que cree que la leche que sale de la vaca depende de su color, que de las marrones sale leche con cacao y cosas así… Respecto a las cabras, como las ven con cuernos, creen que todas son machos… Creo que las administraciones deberían tratar de acercar a la gente a nuestra realidad.
- ¿Cuáles son las mayores dificultades a las que se enfrenta hoy su explotación? La cantidad de papeles que hay que hacer, como ya he comentado, las dificultades que ponen para obtener los permisos, lo difícil que es acceder a la financiación, que es algo completamente necesario que cualquier explotación ganadera pueda crecer y modernizarse.
- ¿Qué opinión le merece la negociación del precio con la industria? Creo que el precio de la leche debe ser acorde a su calidad y que permita una rentabilidad suficiente para poder sacar adelante la ganadería.
- ¿Qué opina del relevo generacional en su zona? ¿Ve futuro para que los jóvenes del entorno se dediquen a esto? Yo soy un caso aislado, la excepción que confirma la regla, dicen. En mi zona ocurre lo mismo que en el resto de España, no hay mano de obra para la ganadería. Ni los hijos de los ganaderos quieren quedarse con las explotaciones familiares. Es un problema que hay que solucionar.
- ¿Qué nuevas tecnologías le gustaría implementar en su explotación? Yo he visto todo tipo de automatizaciones para la ganadería, desde la alimentación, el ordeño, el cepillado, el lavado de los tanques… Creo que toda la tecnología que venga será bien recibida en este sector.
- ¿Cree que la inteligencia artificial puede ayudar a hacer más rentable y sostenible su trabajo? Pues sí, claro. Estoy seguro de que al poder digitalizar toda la explotación, la IA nos va a ayudar a optimizar los procesos y a ahorrar tiempo y dinero.
- ¿Cree que la sociedad y las instituciones son conscientes de la importancia estratégica del caprino lechero? No, sinceramente creo que las administraciones deberían tener un mayor compromiso con el sector agrícola y ganadero. Creo que acuerdos como el de Mercosur no son buenos para la agricultura y la ganadería. La sociedad, por su parte, debería valorar mucho más nuestros productos, quizás lo haga cuando ya no los tenga y sea demasiado tarde.
- ¿Qué mensaje le gustaría transmitir sobre su realidad como ganadero? Me gustaría que todos los niños que tienen la ilusión de ser ganaderos puedan crecer sin que nadie les quite esa ilusión. Que todos los que se planteen dedicarse a esta profesión den un paso adelante y que no pierdan el tiempo, que merece la pena. Y a todos los que les gustan los animales se acerquen a conocer el mundo de la ganadería y que sepan valorar el esfuerzo que hay detrás de cada queso y de cada litro de leche.

















