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domingo, junio 16, 2024
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La ganadería extensiva, en un punto de inflexión

1.550 ganaderos en régimen de extensivo se ven obligados a echar el cierre cada año. Desde 2006, España ha perdido 21.946 explotaciones de vaca nodriza y 6.132 explotaciones de ovino de carne

El 16 y 17 de mayo se celebró en Toledo el Foro de Diálogo de la Ganadería Extensiva de España, una reunión organizada por el Ministerio de Agricultura incluida en el paquete de 43 medidas que firmó el ministro Luis Planas con algunas organizaciones agrarias.

El foro tenía como principal objetivo “facilitar el diálogo entre los agentes implicados para analizar las necesidades de la ganadería extensiva y proponer medidas de actuación en los ámbitos sanitarios, medioambientales y económicos”.

El ministro destacó el valor y el carácter estratégico de la ganadería extensiva y reiteró su “compromiso con este modelo de producción, arraigado al territorio y que contribuye a fijar la población del mundo rural”.

Durante la celebración de este foro, se abordaron cuestiones como los efectos del cambio climático, la sanidad y la rentabilidad de las explotaciones, así como las incertidumbres del mercado, centrado, sobre todo, en el vacuno, el ovino y el caprino.

Los responsables de las administraciones y organizaciones agrarias presentaron los problemas en los que se ve envuelta la ganadería extensiva, tales como la sanidad animal, la rentabilidad de las explotaciones y la burocracia.

Los ganaderos, además, resaltaron la complicada situación en la que se encuentran las pequeñas y medianas explotaciones ganaderas en extensivo por la falta de precios e ingresos, los mataderos y la comercialización, así como problemas de relevo generacional y la incidencia del lobo y los animales salvajes.

Según cálculos del sector, 1550 ganaderos en régimen de extensivo se ven obligados a echar el cierre cada año. Desde 2006, España ha perdido 21.946 explotaciones de vaca nodriza y 6.132 explotaciones de ovino de carne. Sin embargo, en vacuno en extensivo la media de animales por explotación ha aumentado un 32%.

El gran problema del relevo generacional

Un problema importante que acecha a la ganadería extensiva es el relevo generacional. Los ganaderos reclaman que no haya límite de edad para ayudas a la incorporación, priorizar este tipo de ganadería en los criterios de valoración dentro de los planes de incorporación, o incentivar el cese de la actividad siempre que se asegure la continuidad de la misma.

Desde el Ministerio defienden que el paquete de 43 medidas “se preocupa por la ganadería” y citan propuestas como la prórroga de la entrada en vigor de medidas como el veterinario de explotación, figura que los sectores de ovino y de vacuno en extensivo consideran que debería ser voluntaria y no obligatoria.

Por otro lado, la ganadería extensiva española quiere rebajar la protección del lobo y descatalogarlo como especie protegida a nivel europeo. También reclaman que se garantice el cumplimiento de la Ley de la cadena o la eliminación del IVA de la carne.

En lo sanitario, dentro del sector vacuno se analizaron diferentes patologías como la tuberculosis, la lengua azul y la Enfermedad Hemorrágica Epizoótica (EHE), que preocupa especialmente al sector ganadero. Defendieron la creación de una partida económica que cubra los daños en explotaciones que hayan sufrido la enfermedad. Además, propusieron elaborar un protocolo para actuar frente a la misma, una línea de seguros propia y conseguir una vacuna que sea voluntaria.

Conclusiones y medidas establecidas

A raíz de lo debatido esos días, Luis Planas anunció que se destinarán quince millones de euros para “paliar” los gastos de los ganaderos por la EHE. También avanzó otras medidas relacionadas con la simplificación administrativa, la sanidad animal y la rentabilidad de las explotaciones.

En cuanto a la figura del veterinario de explotación, Planas admitió que la idea “no era crear una carga para el ganadero, sino una figura que le asesore en materia sanitaria tras lo vivido en 2023 con la EHE”. Ante la reivindicación unánime de las organizaciones agrarias, “se va a proponer que esta figura no sea obligatoria, y que quien disponga de ella tendrá ventajas, ya que esas explotaciones se considerarán de bajo riesgo, la gestión sanitaria de la explotación estará sometida a controles con menor frecuencia y tendrán mayores facilidades”.

Para seguir con la burocracia y el plan sanitario integral y de bienestar animal, el ministro adelantó que se someterán a “una revisión y a una simplificación, para agilizar los requisitos y clarificar el objeto de cada instrumento para que resulte más fácil su aplicación”.

En el ámbito de la sanidad animal, se avanzó que la vacuna de la EHE estará disponible al finalizar el verano. “La alta inmunidad de los animales afectados por esta enfermedad hace pensar que este año será menos grave y extensa que el año pasado, aunque también es posible que se de en zonas donde no estuvo presente”, admitían.

En materia de rentabilidad, Planas afirmó ante a la Conferencia Sectorial de Agricultura la posibilidad de una intervención sectorial para el ovino, “de manera que se puedan conceder ayudas a organizaciones de productores y cooperativas para mejorar la comercialización del ovino”.

Además, expresó su intención de colaborar con la Organización Interprofesional del Ovino y Caprino de Carne, “para mejorar las posibilidades de exportación del sector”. En este ámbito y respecto al sector del vacuno extensivo, defendió hacer una “valorización de los productos y, en particular, en la valorización comercial de los productos de vacuno en el exterior”.

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