La falta de precipitaciones desde abril eleva la preocupación entre agricultores y ganaderos tras un invierno marcado por las lluvias y las inundaciones
El campo andaluz afronta la nueva campaña agrícola condicionado por un escenario climático cambiante. Después de un invierno marcado por las lluvias y las inundaciones, la ausencia de precipitaciones desde el pasado mes de abril ha vuelto a situar la disponibilidad de agua entre las principales preocupaciones del sector.
La situación fue abordada durante una jornada celebrada en Sevilla sobre las perspectivas de la campaña 2027. Según señaló el director territorial de Agroseguro en Andalucía, Juan Francisco Delgado, las lluvias registradas a comienzos de año aportaron una cantidad importante de agua para cultivos leñosos y de regadío, pero desde entonces apenas se han producido precipitaciones.

Preocupación en el campo
Este cambio ha generado incertidumbre entre agricultores y ganaderos, especialmente ante la prolongación de las condiciones secas durante el verano. El escenario combina así los episodios de lluvias intensas e inundaciones registrados durante el invierno con una primavera y un verano marcados por la escasez de agua.
Los efectos de la climatología también se reflejan en los siniestros registrados durante 2026. Hasta septiembre, las indemnizaciones del seguro agrario en Andalucía se aproximan a los 50 millones de euros. Las hortalizas concentran 10,2 millones, seguidas de los cultivos herbáceos, con 8,4 millones; el olivar, con 8,3 millones; los cítricos, con 7 millones, y el fresón y otros frutos rojos, con 5,3 millones.
A estas cantidades se suman otros 7,9 millones de euros correspondientes a los seguros pecuarios. Más del 75% de las indemnizaciones ya han sido abonadas, aunque las cifras son todavía provisionales en algunos cultivos debido a que determinadas campañas permanecen abiertas.
Cambios para la campaña 2027
El escenario climático coincide con la renovación de las pólizas correspondientes a cultivos cuya contratación se concentra durante el otoño. Para 2027 se han modificado los plazos de contratación de algunos seguros de cultivos herbáceos, entre ellos cereal de invierno, girasol y camelina, con el objetivo de adaptarlos al ciclo de los cultivos.
También se han revisado al alza los precios de aseguramiento de determinadas producciones, como la lenteja, la camelina, el arroz Albufera y algunas variedades de girasol. En el caso del olivar, las próximas campañas incorporan mejoras en las condiciones de las pólizas: según los datos facilitados durante la jornada, cerca del 90% de los olivareros asegurados mantienen o mejoran sus condiciones y aproximadamente la mitad incrementa su cobertura garantizada.
En frutos secos se han introducido medidas para mejorar la protección frente a siniestros tempranos, mientras que el precio de aseguramiento del almendro aumenta un 11%.
El respaldo público a estas coberturas también se mantiene. Para 2025, las ayudas estatal y autonómica alcanzaron una media conjunta del 45% del coste del seguro. La Junta de Andalucía ha anunciado además un presupuesto de 16 millones de euros y prevé ampliar la subvención directa a todas las pólizas de seguro agrario en el Plan 2027.







