Las elecciones generales del 29 de noviembre llegan en un momento especialmente delicado para el campo. Con la negociación del futuro presupuesto europeo y de la próxima PAC en marcha, las organizaciones agrarias reclaman que el proceso electoral no suponga una paralización de las decisiones pendientes para agricultores y ganaderos.
Unión de Uniones de Agricultores y Ganaderos considera que “el calendario agrario no se para” y pide que tampoco lo hagan las administraciones. Entre las cuestiones que, según la organización, siguen pendientes se encuentran la ley de agricultura familiar, la reforma de los seguros agrarios y el funcionamiento de la Ley de la Cadena Alimentaria.
“Este ha sido un gobierno de luces y sombras. Se ha avanzado en muchos aspectos, pero hay muchas cosas que hacer y nosotros no esperamos”, señala el coordinador estatal de Unión de Uniones, Luis Cortés. “Nuestras explotaciones no pueden esperarse. No nos podemos permitir poner en peligro la PAC ni esperar a que baje el precio del gasóleo”, añade.
La PAC, una de las principales preocupaciones
Unión de Uniones pone el foco especialmente en el futuro de la Política Agraria Común. La organización advierte de que las elecciones llegan cuando la negociación del Marco Financiero Plurianual 2028-2034 se encuentra en una fase decisiva y de ella dependerán los recursos disponibles y buena parte de la configuración de la futura PAC.
Por ello, reclama que España mantenga una posición activa y una interlocución al máximo nivel durante este proceso.
“Bruselas no nos va a esperar porque haya elecciones en el país”, advierte la organización, que considera que no puede producirse un vacío en la defensa de agricultores y ganaderos mientras se están tomando decisiones que tendrán consecuencias para el sector durante los próximos años.
La organización también reclama que continúen con normalidad los trámites administrativos y los mecanismos de apoyo al sector, entre ellos las ayudas extraordinarias para fertilizantes y gasóleo.
COAG estudia ahora cómo mantener las movilizaciones
El adelanto electoral también ha obligado a las organizaciones agrarias a replantearse el calendario de movilizaciones que tenían previsto.
El responsable de Producción Agrícola de COAG, Andrés Góngora, explica que las organizaciones están consultando a sus estructuras territoriales antes de decidir cómo actuar.
“Tenemos que ver la estrategia a seguir con el tema de la movilización”, señala Góngora, que explica que ya se han producido contactos con otras organizaciones y que todas van a consultar a sus bases para tomar una decisión.
El principal interrogante está ahora en la movilización conjunta prevista en Madrid. Según Góngora, las acciones territoriales que ya estaban planteadas seguirán adelante, mientras que la protesta conjunta deberá ser revisada ante el nuevo escenario electoral.
“La movilización tiene que llevar como fondo, como final, un proceso de negociación para sacar cosas para nuestra gente”, explica el responsable de COAG.
Por este motivo, las organizaciones prevén posponer la decisión sobre la movilización conjunta hasta los próximos días.
El problema: negociar durante un proceso electoral
Góngora reconoce que el nuevo escenario complica la estrategia de las organizaciones agrarias, especialmente a la hora de movilizar agricultores hacia Madrid si al mismo tiempo no existe interlocución con el Ministerio.
El responsable de COAG considera que también sería complicado movilizar a los agricultores y ganaderos y posteriormente tener que comunicarles que no existen conversaciones abiertas con la Administración.
La decisión, por tanto, se tomará de forma consensuada con el resto de organizaciones. Góngora apunta a los próximos días para conocer qué estrategia adoptarán finalmente ante las elecciones del 29 de noviembre.
Unión de Uniones llevará sus propuestas a los partidos
Más allá de las movilizaciones, Unión de Uniones considera que la convocatoria electoral supone también una oportunidad para que la agricultura y la ganadería tengan un espacio específico en los programas electorales.
La organización anuncia que elaborará sus propias propuestas y las trasladará a todas las fuerzas políticas que concurran a las elecciones, manteniendo su independencia y el mismo criterio para todas ellas.
Su objetivo es que los partidos concreten qué medidas plantean para el campo, cómo pretenden aplicarlas y con qué recursos.
La organización reclama así que la agricultura no quede relegada durante la campaña electoral y que los agricultores y ganaderos puedan conocer las propuestas concretas de cada formación antes de acudir a las urnas el próximo 29 de noviembre.







