El anuncio del Gobierno de mantener las ayudas para compensar el encarecimiento del gasóleo agrícola no ha frenado la presión de las organizaciones agrarias. Apenas un día después de que el ministro de Agricultura, Luis Planas, anunciara a las OPAs la continuidad de estas ayudas, UPA Castilla-La Mancha ha puesto fecha a la primera gran movilización: el 8 de octubre ante el complejo de Repsol en Puertollano (Ciudad Real).
El Gobierno sostiene, por tanto, que existe una respuesta económica para el sector, pero las organizaciones agrarias, sin embargo, consideran que la magnitud del incremento de los costes exige ampliar y agilizar las compensaciones. Y la presión ya tiene calendario.
¿Qué reclama el sector?
Entre sus principales demandas están reforzar las ayudas al gasóleo agrícola, alcanzar el máximo de compensación permitido por la Unión Europea, reducir temporalmente la fiscalidad de los carburantes y aumentar las ayudas a los fertilizantes. También piden que las compensaciones se abonen de forma más rápida y directa y que se adopten medidas que permitan garantizar la rentabilidad y continuidad de las explotaciones.
La protesta se produce en un contexto de fuerte incremento de los costes de producción y después de que las organizaciones agrarias hayan reclamado al Ejecutivo medidas de mayor alcance para afrontar la subida de carburantes y fertilizantes. En la reunión mantenida el martes con el Ministerio, Planas anunció que el Gobierno mantendrá la compensación al gasóleo agrícola y estudiará con Hacienda un sistema de pago más directo. La ayuda podrá alcanzar, dentro del marco autorizado por la Unión Europea, hasta el 70% del sobrecoste.
A la concentración de UPA en Puertollano del 8 de octubre se suma, según ha anunciado UNASPI, una movilización europea prevista para el 31 de octubre. De esta manera, el otoño se perfila como un nuevo periodo de movilizaciones agrarias, con el gasóleo, los fertilizantes, la rentabilidad de las explotaciones y la continuidad de la producción como principales reivindicaciones.
Al calendario de movilizaciones se suma también una nueva fecha en Cataluña. Unió de Pagesos ha convocado una protesta el 14 de octubre en Barcelona para reclamar soluciones ante la acumulación de problemas que, según la organización, comprometen la viabilidad de las explotaciones. El sindicato pide, entre otras medidas, ayudas directas de emergencia de entre 8.500 y 17.000 euros, un IVA reducido para la producción agraria y un gasóleo profesional agrario con la mínima tributación permitida. La movilización se suma así a las protestas anunciadas para octubre en otras comunidades.
UPA lleva la protesta a las puertas de Repsol
UPA Castilla-La Mancha se concentrará el próximo 8 de octubre en Puertollano, frente a la sede de Repsol, para denunciar el incremento del precio del gasóleo agrícola y de los costes de producción. UPA Castilla-La Mancha se concentrará el próximo 8 de octubre en Puertollano, frente a la sede de Repsol, para denunciar el incremento del precio del gasóleo agrícola y de los costes de producción.
El secretario general de UPA Castilla-La Mancha, Julián Morcillo ha explicado por la situación tan crítica que están atravesando los agricultores y ganaderos de la región.

«el gasóleo agrícola ha pasado, de 0,93 euros por litro a comienzos de año a 1,68 euros en las últimas semanas. La subida coincide además con el final de la vendimia y el inicio de las siembras de cultivos extensivos»
Un periodo que, según UPA, concentra alrededor del 40% del consumo energético anual del sector». La organización reclama mantener y reforzar la ayuda de 20 céntimos por litro, además de medidas específicas para los agricultores jóvenes y para el sector apícola.
Cristóbal Cano Martín, secretario general de UPA, reclama que las medidas sean suficientemente contundentes y, sobre todo, que lleguen de manera inmediata. Entre las propuestas planteadas figura incluso establecer un límite máximo para el precio del gasóleo agrícola, al considerar que los precios actuales comprometen la viabilidad de determinadas explotaciones.

«incluso se debería establecer un límite máximo para el precio del gasóleo agrícola«
UPA también reclama una reducción temporal del IVA de los carburantes agrarios del 21% al 10%, una tarjeta profesional con descuento directo en surtidor y la recuperación de determinadas reducciones fiscales para el gasóleo agrícola y los fertilizantes.
COAG: “Nos estamos jugando la soberanía alimentaria”
Desde COAG, su secretario general, Andrés Góngora, ha situado la subida del combustible dentro de un problema que trasciende a las propias explotaciones: el coste de producir alimentos.

«el paquete de medidas permita compensar hasta el 70% del sobrecoste del gasóleo, el máximo que permite actualmente el marco europeo, y reclama también un refuerzo de las ayudas a los fertilizantes»
Góngora advierte de que la situación puede condicionar las decisiones de siembra, especialmente en cultivos extensivos y en parcelas de menor productividad. A su juicio, el debate no afecta únicamente a la rentabilidad de los agricultores, sino también a la capacidad de España para mantener su producción alimentaria.
ASAJA reclama compensar la subida “para poder sobrevivir”
En la misma línea, el presidente nacional de ASAJA, Pedro Barato, ha reclamado que se compense de forma suficiente la subida del gasóleo agrícola. Barato ha cifrado el incremento del carburante en torno al 46%-48%, dependiendo de los datos utilizados, y ha advertido de las consecuencias que, a juicio de la organización, puede tener el actual nivel de costes sobre la próxima campaña de cultivos herbáceos.

«Que se utilicen tanto recursos nacionales como fondos europeos y que se aprovechen las posibilidades que ofrece el marco comunitario para compensar el incremento de los costes»
La organización también cuestiona la ejecución de las ayudas a fertilizantes. Frente a los datos facilitados por el Ministerio, que señala que 494,5 millones de euros ya han sido abonados a 249.376 agricultores incluidos en la primera lista de beneficiarios y que prevé un segundo listado en octubre, ASAJA sostiene que una parte importante de los solicitantes todavía no ha recibido la ayuda.
Barato ha dejado claro que, si no se produce una respuesta que permita compensar el incremento de costes, las movilizaciones continuarán.







