Natalia Lozano
El sector del vacuno de leche vive semanas de máxima incertidumbre tras el anuncio de varias industrias lácteas de reducir el precio en origen hasta 7 céntimos por litro. Una decisión que llega en pleno periodo de renovación de contratos y que, según denuncian los productores, vuelve a poner en riesgo la viabilidad de muchas explotaciones. Y es que ante esta situación la mayor parte de los ganaderos están firmando los nuevos acuerdos con la industria láctea presionados por la amenaza de no recogerles la leche si no aceptan unas condiciones que implican una rebaja de hasta 7 céntimos por litro.
El ganadero, Ángel San Juan, confirma lo que ya preveían desde Agaprol hace unos días. “Al final tuve que firmar, por la presión y el miedo de tener que tirar la leche”, además San Juan hacía hincapié en que las fechas en las que ha sucedido, con tantos días festivos, no han ayudado.
NEGOCIACIONES EN UN MOMENTO CRÍTICO
“Me mandaron el contrato a las 14:30 poniendo en el correo que si no firmaba antes de las 16:00, no recogerían la leche y al día siguiente era 1 abril”, señalaba. La bajada coincide con el mes clave para renegociar contratos, lo que limita la capacidad de reacción de los ganaderos. A ello se suma el calendario festivo de estos últimos días, que ha complicado aún más cualquier intento de alternativas comerciales.
En palabras del ganadero Ángel San Juan: “La industria láctea en España ha llevado al precipicio a todos los ganaderos, haciendo coincidir abril, mes de negociación de la mayoría de los ganaderos, con puente de Semana Santa, donde no hay posibilidad de buscar opciones”.
Presión máxima en Castilla y León y la zona norte
En Castilla y León, la situación se ha vuelto crítica, y así lo comentaba hace unos días Francisco Fernández, director de Agaprol, que describía el escenario así: “Los ganaderos no les va a quedar más narices que firmar los contratos bajo amenaza de que no les cojan la leche. Nosotros hemos intentado negociar hasta ayer mismo, pero todas las industrias se han plantado. Llega el último día y empiezan a meter miedo en el cuerpo a los ganaderos, al final se ven obligados a firmar para que les recojan la leche”, asegura Fernández.
El director de Agaprol aclara que esta presión se produce a nivel nacional, afectando a Galicia, Asturias, Cantabria, Cataluña y Castilla y León. La falta de alternativas y la amenaza de pérdida de recogida generan un clima de incertidumbre. “Los contratos no son negociados, sino impuestos, lo que refuerza la sensación de desprotección entre los productores”, lamenta Fernández.
FALTA DE COMPETENCIA ENTRE INDUSTRIAS
Uno de los principales focos de tensión está en la dificultad para cambiar de comprador. Los productores denuncian que, pese a la necesidad de leche por parte de las industrias, en la práctica existe un bloqueo que impide la libre competencia.
Así lo explica el propio San Juan. “Entre las industrias deciden no coger ganaderos para así no crearse una guerra entre ellas. Ninguna industria puede permitirse el lujo de perder un ganadero porque tienen la leche justa, y están deseando coger nuevos ganaderos, pero con un pacto que tienen de no agresión entre ellas no se puede mover nadie”.
COSTES ALTOS Y MÁRGENES AL LÍMITE
Aunque algunos costes de producción se han moderado respecto a años anteriores, los ganaderos aseguran que los márgenes siguen siendo muy ajustados. La alimentación animal, la energía y otros insumos continúan presionando unas cuentas que apenas dejan margen de beneficio.
Desde el sector reclaman un mayor control del cumplimiento de la Ley de la Cadena Alimentaria, que obliga a pagar precios que cubran los costes de producción, algo que consideran que no se está garantizando.
EL FUTURO DEL SECTOR
La preocupación va más allá del corto plazo. Muchas explotaciones, especialmente las más pequeñas y familiares, temen que esta nueva bajada de precios acelere el abandono de la actividad.







