Tras varios años condicionados por la climatología, la campaña del melón en el Campo de Cartagena se afronta este verano con buenas previsiones. En Pozo Estrecho ya ha comenzado el primer corte del melón Amarillo de la variedad Nival.

Así lo explica José María Fernández, técnico de cosecha en la cooperativa Gregal, quien señala que aún quedan otros dos cortes previstos en las próximas semanas. “En unos 15 días se procederá a realizar el segundo corte, cuando el melón vaya cogiendo un color amarillo más intenso. Después llegará un tercer corte residual”, detalla.
«Es un melón, de color amarillo «canario», de carne blanca y dulce» José María fernández, Técnico de la cooperativa Gregal
En cuanto a la producción, cada planta alcanza entre 15 y 20 kilos por mata, mientras que el peso de cada fruto oscila entre uno y dos kilos y medio.
Melón orientado a la exportación

El melón Amarillo que se cultiva en el Campo de Cartagena destaca especialmente por su orientación al mercado exterior. “Es un producto idóneo para la exportación”, asegura José María Fernández, que explica también cómo determinan el momento óptimo para la recolección. “Cuando vemos que el tamaño es adecuado, hacemos una prueba para medir el azúcar mediante los grados Brix”, explica.
Esta unidad mide el porcentaje de sólidos solubles presentes en el fruto y sirve como indicador del dulzor. Cuando el melón alcanza entre 12 y 13 grados Brix, se considera que ha llegado al punto ideal de maduración para pasar del campo a la mesa.

Gregal, cooperativa murciana consolidada
La cooperativa Gregal está integrada por 150 socios, de los que una tercera parte se dedican al cultivo del melón. Entre ellos se encuentra José Francisco Muñoz, que pone en valor las características del territorio. “Esta tierra es muy especial por la calidad que aporta a los melones que crecen en ella. Su sabor es único y su calidad suprema”, afirma.

Para preservar esa calidad durante la recolección y el transporte, los frutos se depositan “en cestas específicas que evitan golpes o roturas y garantizan que lleguen en las mejores condiciones al consumidor”, añade Muñoz.
Para preservar esa calidad durante la recolección y el transporte, los frutos se depositan “en cestas específicas que evitan golpes o roturas y garantizan que lleguen en las mejores condiciones al consumidor”, explica el socio.

Con el arranque de esta primera recolección y unas perspectivas favorables para las próximas semanas, el sector confía en consolidar una campaña marcada por la calidad del producto y el potencial exportador del melón Amarillo cultivado en el Campo de Cartagena.







