Más de un centenar de agricultores participaron en la tercera edición de una jornada técnica celebrada en Villarmentero de Esgueva, una iniciativa organizada por el agricultor Antonio Torres que se ha consolidado como un punto de encuentro para compartir experiencias de manejo agronómico y analizar la situación del sector.
La jornada, combinó ponencias técnicas y una visita a parcelas de cultivo en producción, donde los asistentes pudieron conocer de primera mano los resultados obtenidos en una explotación agrícola real.


Durante el encuentro, Torres presentó el trabajo desarrollado en su explotación, mostrando datos relacionados con fertilización, variedades, rendimientos y digitalización. A través de gráficos e indicadores agronómicos, expuso la evolución de las parcelas durante el último año, incluyendo información sobre precipitaciones, heladas y estrategias de manejo adoptadas.
«Al final la gente agradece ver datos reales y pasar un día compartiendo experiencias. Es el tercer año que hacemos estas jornadas y cada vez somos más»
La jornada comenzó con una visión global sobre la situación internacional de las materias primas agrícolas y el impacto que los conflictos geopolíticos están teniendo sobre los mercados. A continuación, se repasó las alternativas nutricionales y las novedades que la empresa pondrá a disposición de los agricultores para la próxima campaña. El programa incluyó además una presentación sobre nuevas variedades de semillas.
De la teoría al campo
Tras las ponencias, los asistentes visitaron varias parcelas de la explotación de Torres, donde pudieron observar el comportamiento de diferentes cultivos y variedades en condiciones reales de producción. Uno de los aspectos más valorados por los participantes fue precisamente el carácter práctico de la jornada.
«No son ensayos, son mis parcelas. Yo enseño lo que hago tal y como está, explico lo que hemos hecho y nos vamos a verlo»
Compartir conocimiento entre agricultores
A diferencia de los ensayos experimentales, donde las condiciones suelen estar muy controladas, la visita permitió debatir sobre situaciones habituales que afrontan los agricultores en el día a día. «La gente valora ver cómo se ha comportado el trigo en una zona más seca o en una parcela mejor, por qué se ha escapado una hierba o por qué un herbicida no ha funcionado como esperábamos. Son situaciones reales de campo», señaló.
Para Antonio Torres, uno de los principales objetivos de la jornada es favorecer el intercambio de experiencias entre profesionales del sector.
En su opinión, el futuro de la agricultura pasa por una mayor colaboración entre productores. «La única manera que tenemos de tirar para adelante es entre todos. Esa mentalidad de guardar la información para uno mismo es una cosa de otro momento. No tiene sentido», añadió.
Una cosecha marcada por el calor
Más allá de la jornada técnica, la conversación entre los asistentes estuvo inevitablemente marcada por la evolución de la actual campaña cerealista. Las primeras cebadas ya han comenzado a cosecharse en algunas zonas de la provincia de Valladolid, aunque en el valle del Esgueva los trabajos todavía tardarán alrededor de dos semanas en generalizarse.
Las perspectivas productivas están condicionadas por el episodio de altas temperaturas registrado durante los últimos días de mayo, con máximas cercanas a los 35 grados durante varias jornadas consecutivas.
«Esos calores van a mermar la producción. No sabemos todavía en qué medida, pero el impacto va a ser importante», advirtió Torres.
La preocupación es especialmente elevada en el cultivo de la lenteja, donde las elevadas temperaturas podrían haber provocado el aborto de parte de la floración. Pese a ello, los agricultores continúan pendientes de la evolución meteorológica durante las próximas semanas y de la respuesta final de los cultivos antes de iniciar la recolección.







