Natalia Lozano
La cosecha de arroz comenzaba hace una semana con la mirada puesta en las plagas que han afectado en estas últimas campañas al cultivo. “Las primeras estimaciones que hemos hecho indican un 25% de merma”, señala Nando Durá, agricultor valenciano. El productor se lamenta de que “hay algunas variedades como la albufera y la variedad bomba que van a llegar al 50% de mermas”.
La situación actual que vive el sector arrocero provocada por las restricciones fitosanitarias hace que se complique la productividad de este cultivo. “Llevamos 15 años utilizando las mismas materias activas, hay variedades que han cogido ya mucha resistencia a estas plagas y no conseguimos eliminarlas”, comenta Durá.

Variedades como el arroz bomba “se están dejado de cultivar, porque son inviables”. Este año las altas temperaturas y la humedad “han sido el combo perfecto para la piricularia, la enfermedad que más afecta al arroz”.
El sector denuncia esta problemática porque creen que pone en riesgo la “viabilidad del cultivo” en España. En la última década la plantación de arroz ha descendido más de un 24 % a nivel europeo. En la Comunidad Valenciana se han sembrado este año unas 15.000 hectáreas, 150 ha menos que el año pasado. “Este descenso es debido a las consecuencias que dejó la Dana”, señalan.
Rendimientos para la campaña 2025/2026
Las primeras estimaciones “hacen que no seamos muy positivos, se espera una cosecha peor a la del año pasado”. Los rendimientos “no pasarán de los 7.500 – 8.000 kg por hectárea”.

En ciertas variedades “hay muy poca cosecha. Las zonas que están pegadas a la costa, corre menos el aire y se oxigena menos la planta y esto hace que favorezca la proliferación del hongo”.
Con respecto a los precios, “en el lanzamiento de campaña de momento nos han dicho que va a ir a la baja, durante el año va variando y esperemos que cambie”.
Mientras tanto, estas importaciones procedentes de terceros países, donde los requisitos fitosanitarios y laborales son mucho más laxos, siguen aumentando. “El desplome de los precios viene de la mano del incremento de estas importaciones masivas de otros países que agravan aún más la situación” señala Durá.

Mirando al futuro
La solución para mirar al futuro con optimismo son las variedades resistentes, porque “hasta ahora hemos tenido variedades menos productivas y rentables”. “Para el año que viene hemos desarrollado una variedad autóctona redonda. La previsión es que se planten muchos campos de esta variedad por esta zona y empezar a dejar de lado el arroz largo para centrarnos en esta variedad”, indica Durá.







