La campaña de la almendra ha comenzado con buenas expectativas en el campo tras una floración favorable, pero la evolución de la meteorología mantiene en alerta a los productores. Así lo explica el presidente de la cooperativa Vall d’Alba (Castellón), Juanjo Barrachina, que advierte de que las lluvias recientes podrían afectar al desarrollo del fruto.
“La floración ha sido muy buena este año, los árboles estaban muy bien”, señala.
Sin embargo, las precipitaciones registradas en las últimas semanas han generado preocupación entre los agricultores por el exceso de humedad.
“Las lluvias en este momento no han venido bien. Parece que la humedad les va a perjudicar bastante. Tenemos que ver los resultados, pero puede haber una merma bastante fuerte en esta campaña”.

Según explica, las previsiones iniciales apuntaban a una cosecha más elevada que la del año pasado, aunque la evolución del tiempo será determinante. “La previsión se estimaba mayor que el año pasado, pero creemos que este año la humedad puede afectar más”.
“Si la campaña sale mala sería la tercera consecutiva”
El presidente de la cooperativa advierte de que el sector atraviesa un momento delicado tras varias campañas complicadas. “Si este año la campaña va mal, sería ya la tercera consecutiva”, afirma.
Esta situación, unida a la falta de rentabilidad, está provocando que cada vez haya más explotaciones abandonadas. “Cada vez hay más terreno que se deja de cultivar”.
“Los precios están muy bajos y el agricultor está sobreviviendo”
Barrachina insiste en que el principal problema del sector no es solo la producción, sino la escasa rentabilidad para los agricultores.
“El sector ahora mismo está fatal. Los precios no acompañan y están muy bajos. El agricultor está sobreviviendo”.
A esta situación se suma el aumento de los costes de producción, que reducen aún más los márgenes de las explotaciones. “Tenemos el combustible a 1,50 euros el litro, que es una barbaridad. Así no se puede”.
Según explica, muchas explotaciones continúan adelante gracias a ayudas públicas, pero considera que no es un modelo sostenible a largo plazo. “Estamos a base de subvenciones y ayudas, pero si tenemos que vivir de eso, no puede ser así”.

Falta de relevo generacional en el campo
El presidente de la cooperativa también muestra su preocupación por el futuro del sector ante la falta de relevo generacional.
“La rentabilidad de la almendra ha bajado mucho y los jóvenes no optan por continuar en la agricultura”. La combinación de bajos precios, costes elevados y trámites administrativos está desincentivando la continuidad de muchas explotaciones familiares. “La gente mayor casi se ve obligada a abandonar el campo. Hay tanto papeleo que hay que hacer ahora por internet que es normal que mucha gente quiera dejarlo”.
Para Barrachina, el principal problema es la incertidumbre sobre el futuro de la actividad. “La preocupación más grande es que no se ve continuidad. No se ve el futuro con optimismo”.
Una campaña que llega tras la recuperación del sector
La nueva campaña llega después de que el Ministerio de Agricultura estimara el pasado año una recuperación de la producción de almendra en España tras dos ejercicios marcados por las heladas y la sequía. Las previsiones apuntaban a un incremento del 24 % respecto a la campaña anterior.
Sin embargo, desde el sector insisten en que el aumento de producción no siempre se traduce en mayor rentabilidad, un problema que, según advierten, está poniendo en riesgo la continuidad de muchas explotaciones de almendro.







