La Unión Europea afronta la campaña de girasol de 2026 con unas perspectivas claramente alcistas. Según las últimas previsiones de la Comisión Europea, la cosecha de semillas de girasol de la UE-27 alcanzará los 9,6 millones de toneladas, alrededor de 1,2 millones de toneladas más que en 2025.
De confirmarse esta estimación, la producción comunitaria registraría su mayor volumen de los últimos tres años. El principal factor detrás de esta evolución será la expansión de la superficie dedicada al cultivo, que se prevé que aumente aproximadamente un 5 %.
Las mayores aportaciones al crecimiento procederán de Rumanía, Francia y Bulgaria, aunque otros Estados miembros también contribuirán de forma significativa al incremento de la cosecha comunitaria.
Rumanía mantiene el liderazgo europeo
Rumanía seguirá siendo el principal productor de semillas de girasol de la Unión Europea. Las previsiones apuntan a una cosecha de 2,1 millones de toneladas en 2026, un 18 % más que el año anterior.
El crecimiento estará respaldado por una ligera ampliación de la superficie cultivada, que alcanzaría aproximadamente 1,2 millones de hectáreas.
Francia, por su parte, asciende al segundo puesto entre los grandes productores comunitarios. El país espera obtener alrededor de 1,9 millones de toneladas, lo que supone un incremento cercano al 33 % respecto a 2025.
Hungría, Bulgaria, España y Grecia también aumentan
Las perspectivas positivas no se limitan a los dos principales productores. Según un estudio de Agrarmarkt Informations-Gesellschaft (mbH), otros países de la UE también registrarán aumentos importantes de producción, entre ellos Hungría, Bulgaria, España y Grecia.
La evolución conjunta de estos mercados contribuirá a reforzar la disponibilidad de semilla de girasol dentro de la Unión y a elevar la producción comunitaria hasta niveles que no se alcanzaban desde hace tres campañas.
Alemania alcanzaría un nuevo récord
En Alemania, la Comisión Europea prevé una producción de aproximadamente 175.000 toneladas, unas 32.000 toneladas más que en 2025. De cumplirse la estimación, el país alcanzaría un nuevo récord de producción.
El incremento está estrechamente relacionado con la expansión de la superficie cultivada, que pasaría de unas 62.000 hectáreas el año pasado a 77.000 hectáreas en 2026.
Aunque Alemania mantiene un peso relativamente reducido frente a los grandes productores europeos, el aumento previsto refleja el creciente interés de los agricultores por incorporar el girasol a sus explotaciones.
El girasol gana peso en la rotación de cultivos
Más allá del incremento puntual de la cosecha, la evolución prevista en Alemania refleja una tendencia de mayor interés por la diversificación de las rotaciones agrícolas.
La inclusión del girasol como cultivo de verano ofrece a los agricultores una alternativa para ampliar y diversificar sus esquemas de cultivo. Esta estrategia, unida a la expansión de las superficies en varios países productores, explica buena parte de las perspectivas de crecimiento de la producción europea para 2026.
En conjunto, las previsiones de la Comisión Europea dibujan un escenario de recuperación significativa de la producción comunitaria de girasol, con Rumanía al frente, Francia ganando posiciones y un crecimiento generalizado en buena parte de los principales países productores.







