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InicioGeneralLa zanahoria, uno de los cultivos más dañados por las borrascas

La zanahoria, uno de los cultivos más dañados por las borrascas

Manuel Lora, agricultor, señala que esta campaña se presenta como una de las más difíciles de los últimos años, con pérdidas que están afectando a muchas empresas y agricultores.

Natalia Lozano

La campaña de zanahoria 2026 se presenta con mucha incertidumbre. En la provincia de Cádiz, concretamente, arranca marcada por las inundaciones. En zonas agrícolas de Jerez de la Frontera y El Puerto de Santa María, los agricultores denuncian pérdidas significativas tras los episodios de lluvias intensas que han anegado parcelas completas.

Manuel Lora, agricultor jerezano con 80 hectáreas de cultivo, asegura que la situación es crítica. “Aquí está la cosa muy mal, muchas inundaciones. Es de los peores años”, afirma. En su explotación, al menos 10 hectáreas están afectadas, aunque reconoce que todavía es pronto para cuantificar el alcance real de los daños. “Hay gente que ha perdido 80 hectáreas. En la zona de El Puerto otras 30 o 40”, añade.

Cosecha a mano y pérdidas ya consolidadas

Las parcelas más dañadas presentan pudrición por encharcamiento prolongado. “Lo poco que hay sembrado está destrozado. Estoy cosechando a mano. Con máquina no se puede entrar. El daño ya lo tengo hecho”, lamenta Lora.

El exceso de agua ha impedido además completar la siembra prevista. “No nos ha dejado sembrar una gran parte”, explica. En su caso, solo dos hectáreas presentan un estado aceptable; el resto está “todo podrido”. La situación también ha afectado a otros cultivos: “Tenía tres hectáreas de cebolla y me ha dejado una”.

Andalucía, clave en el suministro europeo

Andalucía es una de las principales regiones productoras de zanahoria en España, con miles de hectáreas concentradas en las provincias de Cádiz y Sevilla, especialmente en zonas de campiña y marismas. La producción andaluza es estratégica durante los meses de invierno y primavera, cuando otros países europeos reducen su oferta por las bajas temperaturas.

Lora subraya que esta campaña partía con expectativas moderadamente positivas debido a la menor calidad y cantidad de zanahoria en otros países europeos. “Europa tiene muy poca calidad y poca cantidad. Este año podía estar bien, pero se da esta situación”, explica. Muchos agricultores trabajan además bajo contrato, lo que condiciona precios y volúmenes de entrega.

Seguros agrarios

Uno de los puntos más delicados es la cobertura de los seguros. Según relata el agricultor, muchos productores con tierras cercanas a cauces fluviales se encuentran con dificultades para asegurar sus parcelas. “La gente que lo tiene pegado a los ríos les dicen que es zona inundable y si no, que no tiene drenaje la tierra”, señala. En su caso, no dispone de seguro agrario que cubra los daños.

Un futuro condicionado al clima y a los precios

El agricultor es claro respecto al horizonte inmediato: “La campaña de este año la veo muy mal, como los precios no suban y la climatología siga como está. Además hay que tener en cuenta las lluvias que pueden venir en marzo y rezar que no dé por llover”.

El comportamiento del mercado será determinante. Si la oferta europea continúa limitada, podría generarse una subida de precios que alivie parcialmente las pérdidas. “Sin embargo, si las lluvias persisten y se reducen aún más las hectáreas productivas, el impacto podría extenderse no solo a los agricultores, sino también a las centrales hortofrutícolas y al empleo agrícola de la zona”, lamenta.

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