Nestlé ha instalado 30 cajas refugio para murciélagos en campos de cultivo de tomate de Extremadura con el objetivo de favorecer el control natural de las plagas agrícolas que pueden afectar a esta materia prima. La iniciativa se desarrolla junto a explotaciones proveedoras de la fábrica de Miajadas (Cáceres), donde se elaboran las salsas de tomate de la marca SOLÍS.
La actuación ya ha permitido atraer a más de 170 murciélagos de los que habitan de forma natural en la zona. Además, la monitorización de los refugios ha detectado colonias de cría en cuatro de las cajas instaladas, un resultado que apunta a la adaptación de estos animales a las condiciones de los campos agrícolas y a la importancia de facilitarles espacios donde puedan resguardarse.
Los murciélagos son depredadores de insectos y pueden contribuir a regular de forma natural las poblaciones de determinadas plagas. Para comprobar qué especies consumen los ejemplares presentes en los cultivos extremeños, se están analizando 600 muestras de guano, sus excrementos, mediante técnicas de identificación de ADN. El estudio permitirá conocer qué insectos forman parte de su dieta y determinar su posible contribución a la protección de los tomateros.
Nuevos refugios para favorecer su presencia
El proyecto se lleva a cabo en colaboración con expertos del Museu de Ciències Naturals de Granollers, vinculados al Centro Tecnológico BETA de la Universitat de Vic-Universitat Central de Catalunya. Se enmarca, además, en un programa coordinado por Fundación Global Nature y Sustainable Agriculture Network (SAN).
La iniciativa contempla también la instalación, en los próximos meses, de un modelo de caja refugio inteligente que permitirá controlar de forma autónoma, remota y diaria la ocupación de los refugios. Con esta tecnología se pretende realizar un seguimiento más preciso de las poblaciones y favorecer su establecimiento estable en el entorno agrícola.
El objetivo es que la presencia de estos mamíferos contribuya a reducir de forma natural las posibles plagas que afectan a los cultivos de tomate, al tiempo que se favorece la biodiversidad local. La necesidad de estos refugios cobra especial relevancia en las zonas agrícolas donde escasean los espacios naturales adecuados para el descanso y la reproducción de los murciélagos.
Jordi Aycart, director de Supply Chain y Sostenibilidad de Nestlé España, ha señalado que la instalación de estas cajas representa una forma de proteger la biodiversidad y avanzar hacia un modelo de producción alimentaria más sostenible, con actuaciones que comienzan en el campo y se extienden al conjunto de la cadena de valor.
El tomate SOLÍS procede de agricultura regenerativa
La iniciativa se suma a las prácticas de agricultura regenerativa que aplican los proveedores de tomate de la fábrica de Miajadas. Según la compañía, todo el tomate utilizado en este centro productivo para elaborar las salsas SOLÍS procede de cultivos gestionados mediante estas técnicas.
Entre las medidas implantadas figuran el mantenimiento de cubiertas vegetales cuando el terreno no está ocupado por el cultivo, el incremento del uso de materia orgánica para reducir la dependencia de fertilizantes sintéticos y la conservación de zonas sin cultivar que sirven de refugio a la fauna auxiliar.
Estas prácticas buscan mejorar la calidad ambiental de las explotaciones y favorecer la presencia de organismos beneficiosos para los cultivos. En este contexto, el proyecto con murciélagos pretende explorar cómo la biodiversidad puede convertirse en una aliada para el control de plagas y para avanzar hacia una agricultura con menor dependencia de intervenciones convencionales.







