Natalia Lozano
La explotación agrícola Hispalis ha retomado parcialmente la recolección de patata nueva tras un invierno especialmente complicado por el exceso de precipitaciones. Así lo ha explicado su gerente, Nicolas Loubet, quien reconoce que la campaña arranca con retraso, aunque con buenas perspectivas en calidad y superficie sembrada.
“Hoy estamos aquí, por fin recolectando parte de nuestra producción de verdete. Hemos tenido un invierno muy duro, con muchísimas lluvias, pero ya parece que el sol nos da algo de tregua y vamos a poder recolectar”, señala Loubet.
Las intensas lluvias han condicionado especialmente las labores de arranque. Según detalla el responsable de la explotación, la recolección “está dando con dificultad”, debido a la acumulación de tierra adherida al tubérculo. “Tenemos más tierra pegada a las patatas de lo que quisiéramos”, explica. No obstante, destaca que, en líneas generales, el producto presenta un alto estándar comercial: “Hay calidad, mucha calidad. Tenemos patatas bonitas, con la piel bien hecha y creo que no vamos a tener mayor problema en ese sentido”.
Retrasos en campo y siembras tardías
El calendario de campaña se ha visto alterado tanto en recolección como en siembra. “Las labores de recolección se nos están haciendo mucho más difíciles de lo que debiera, porque vamos tarde y ha llovido una barbaridad”, subraya Loubet.
En paralelo al reinicio del arranque, la explotación ha comenzado también las siembras previstas. Aunque reconoce que se están realizando con retraso, el gerente confía en completar la superficie planificada: “Se está sembrando tarde, pero con normalidad. Creo que al final la superficie planificada la sembraremos toda, si bien con mucho retraso”.
Este desfase tendrá un impacto directo en el calendario de comercialización. Si la primavera se desarrolla dentro de parámetros habituales y no se registran episodios de lluvias continuas, Hispalis prevé iniciar el grueso de su campaña en torno al 15 o 20 de mayo. “Sembrando ahora, apuesto a que podremos comer patatas alrededor de esas fechas, en condiciones normales”, apunta.
Sin patata de finales de abril
El retraso acumulado sí afectará, previsiblemente, a las primeras ventanas de mercado. “Lo que no tendremos con seguridad serán patatas de finales de abril o de primera semana de mayo. Será más difícil conseguirlo”, admite el gerente.
Pese a ello, desde la explotación afrontan esta nueva fase con optimismo. “Con este nuevo clima que tenemos ahora, volvemos a afrontar la campaña con ilusión y no paramos de trabajar”, concluye Nové.







