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Los mercados ponen en riesgo la campaña de ajo 2027

La Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo (ANPCA) advierte del riesgo que suponen las restricciones de Marruecos y la apertura arancelaria británica, dos mercados esenciales para el ajo español

La coincidencia del nuevo régimen de licencias en el mercado marroquí y la inminente suspensión de aranceles en el Reino Unido pone en jaque a más del 21% de las exportaciones nacionales de ajo. Esta situación pone en peligro la actual campaña de siembra y obliga al sector a exigir una respuesta coordinada a Bruselas y Madrid.

El sector español del ajo encara las próximas semanas con la incertidumbre de ver cómo se complican las vías de acceso a dos de sus destinos exteriores más importantes. La Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo de España (ANPCA) ha mostrado su profunda preocupación ante una doble coyuntura comercial que, según la organización, amenaza la viabilidad del sector productor europeo y exige una respuesta urgente por parte del Gobierno y la Comisión Europea.

Barreras burocráticas y desgravación

El primer foco de tensión se encuentra en Marruecos. Las autoridades del país norteafricano han sometido la importación de ajo fresco y refrigerado a un régimen de licencias con una vigencia inicial de 18 meses. Desde ANPCA reconocen que la exigencia de este permiso no equivale a un veto directo, pero alertan de que su implementación sobre el terreno puede traducirse en demoras administrativas, opacidad y limitaciones de facto para los operadores españoles. La asociación reclama conocer con exactitud los criterios de concesión y los plazos de tramitación para evaluar el impacto real sobre las campañas de exportación.

A esta barrera burocrática se suma una amenaza de naturaleza muy distinta en el mercado británico. El Gobierno del Reino Unido ha anunciado la suspensión temporal de los aranceles para diversos productos agrícolas, medida que entrará en vigor el próximo 26 de noviembre y se extenderá hasta finales de 2028. En el caso del ajo, la referencia arancelaria que queda en el aire es del 8 % más 100 libras por cada 100 kilogramos. La eliminación de esta tasa preocupa al sector por la entrada masiva de producto de terceros países, especialmente de China. ANPCA aún espera la confirmación oficial de cómo se aplicará esta medida a las importaciones fuera de los contingentes arancelarios tradicionales.

Más del 21% de las exportaciones en juego

La magnitud de la alerta se sustenta en el peso específico de estos destinos dentro de la balanza comercial del sector. Solo en 2024, España exportó a Marruecos 15.215 toneladas de ajo fresco o refrigerado y al Reino Unido 14.889,5 toneladas. Esta cifra conjunta, de 30.104,5 toneladas, supuso el 21,26 % de las 141.600 toneladas que el país vendió a todos los destinos ese año. El mercado británico absorbió el 10,52 % del volumen total, mientras que Marruecos representó el 10,74 %.

La relevancia de estas rutas es una constante en los últimos ejercicios: en 2023, las ventas al Reino Unido alcanzaron las 17.160,8 toneladas (el 11,52 % del total), y en 2025 Marruecos mantuvo su posición estratégica al recibir aproximadamente 11.284 toneladas de producto nacional.

«No estamos hablando de mercados marginales, sino de destinos fundamentales para la comercialización del ajo español» Juan Salvador Peregrín Cervantes

«La coincidencia de nuevas exigencias de acceso a Marruecos y de una posible intensificación de la competencia en Reino Unido obliga a Europa a actuar con rapidez. El sector productor no puede quedar desprotegido ante cambios comerciales que ponen en riesgo su rentabilidad y continuidad» subraya Juan Salvador Peregrín Cervantes, presidente de ANPCA.

Actuación inmediata

Ante este escenario, la organización ha trasladado a Bruselas y Madrid un pliego de exigencias que pasa por auditar sin demora la compatibilidad del sistema marroquí con los acuerdos comerciales vigentes y solicitar garantías de transparencia a Rabat. De forma paralela, reclaman un análisis conjunto sobre cómo la desgravación británica alterará los flujos de importación de terceros países.

ANPCA insta a abrir un diálogo técnico urgente con las administraciones, con participación directa del sector, para diseñar mecanismos de seguimiento de los flujos comerciales y, si la situación lo requiere, activar las herramientas de defensa comercial legalmente viables antes de que el mercado británico abra sus puertas sin aranceles a finales de mes.

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