Natalia Lozano
El inicio de la campaña de riego en buena parte del territorio español llega este año con una situación hídrica favorable. Las reservas de agua se sitúan en el 83,3% de su capacidad, con 46.689 hectómetros cúbicos almacenados sobre un máximo de 56.043, según los datos de Embalses.net. Se trata de un nivel significativamente superior al de hace un año (72,9%) y muy por encima de la media de la última década (60,1%).
Este contexto supone un alivio para el sector agrícola, que afronta el arranque de la temporada de riego con mayores garantías de suministro tras varios años marcados por restricciones en distintas zonas del país. La evolución reciente muestra además una tendencia estable, con ligeras variaciones semanales propias de esta época, en la que todavía influyen las lluvias y el deshielo.
Garantía para el regadío del interior
La cuenca del Duero, clave para amplias zonas agrícolas del interior, alcanza el 86,8% de su capacidad. Estos niveles permiten encarar la campaña con una situación de relativa tranquilidad para los regantes.
La Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) ha dado recientemente el visto bueno en la Junta de Explotación del sistema Carrión una dotación máxima de referencia de 5.000 metros cúbicos/hectárea.
Estabilidad en una cuenca estratégica
El Tajo se sitúa en el 80,8%, manteniendo una posición de normalidad hídrica. Su papel resulta fundamental tanto para el abastecimiento como para el regadío en distintas regiones.
Reservas sólidas a las puertas del deshielo
La cuenca del Ebro registra un 83,4% de llenado. A estos niveles se suma la previsión de aportaciones adicionales derivadas del deshielo, lo que podría reforzar aún más sus reservas en las próximas semanas.
Recuperación tras años de escasez
El Guadiana alcanza el 86,7%, consolidando una recuperación que resulta especialmente relevante para las zonas agrícolas dependientes de esta cuenca, tradicionalmente afectadas por la escasez de agua.
Mejora significativa en las cuencas del sur
En el sur, las cuencas presentan un panorama positivo, con el Guadalete-Barbate al 90,7% y la mediterránea andaluza en el 76,3%. La mejora reduce la probabilidad de restricciones durante la campaña de riego.
Júcar y Segura: más ajustadas pero en recuperación
Las cuencas del Júcar (67,6%) y del Segura (54,7%) siguen siendo las más ajustadas. No obstante, ambas mejoran respecto a años anteriores y afrontan la campaña en mejores condiciones, aunque con mayor necesidad de gestión eficiente.
En conjunto, el arranque de la campaña de riego en 2026 se produce en un escenario de mayor disponibilidad de agua, lo que permite encarar la primavera y el verano con más margen que en ejercicios recientes, aunque con diferencias territoriales que siguen marcando la planificación hídrica.







