Tras un inicio de año marcado por intensas lluvias que obligaron a detener la maquinaria en los campos de todo el país, el sector de la zanahoria ha vuelto a la actividad con una intensidad inusual. Desde las tierras de Andalucía hasta las zonas más tardías de Castilla y León, los productores trabajan ahora a contrarreloj para recuperar el calendario de recolección.
Arranques en San José de la Rinconada (Sevilla)
La Revista Campo ha sido testigo de este reinicio en la Vega del Guadalquivir. En las explotaciones de Francisco Lora, en San José de la Rinconada (Sevilla), las cosechadoras ya operan al 100% de su capacidad. Este punto geográfico sirve como ejemplo perfecto del escenario nacional: suelos que han necesitado «orearse» tras el exceso de humedad para permitir la entrada de máquinas y un producto que ha aprovechado las lluvias para alcanzar calibres óptimos.
En las zonas de arranque temprano como Sevilla, la elección de la semilla ha sido determinante para resistir el envite del clima. Destaca la apuesta por la variedad ‘Polydor’, cuyas siembras se realizaron en torno al 30 de septiembre. Lora, agricultor a confirma los buenos resultados: «Es una variedad nueva que estamos probando este año y, la verdad, nos está dando muy buenos resultados de calidad y de largura. Para el año tan difícil que ha sido de agua, creo que están saliendo los frutos ahora mismo».
Esta variedad está demostrando una gran resistencia y calidad, manteniendo un color naranja intenso y una morfología estilizada a pesar de la compactación del suelo tras las lluvias.
Rendimientos entre 50 y 70 toneladas por hectárea
La reactivación de los arranques en las distintas cuencas productoras está arrojando cifras que invitan al optimismo y aseguran un suministro estable para las próximas semanas. Según las estimaciones a pie de surco, se están alcanzando rendimientos de entre 50.000 y 70.000 kilos por hectárea. Para lograr estas cifras en una campaña hidrológicamente compleja, Lora subraya el factor humano:«Esto ha sido a base de echarle muchas horas y dedicarle mucho tiempo. Esperemos que nos dé un rendimiento de unos 60 o 70.000 kilos, o incluso algo más, para estar dentro del margen».
Un respiro para el mercado
La reactivación simultánea de varias zonas productoras en España es una noticia positiva para los mercados. La entrada de flujo constante de zanahoria fresca permite estabilizar los precios al consumidor y cumplir con los compromisos de exportación hacia Europa, que también miraba con atención la evolución del clima en la Península.
Con el arranque a pleno rendimiento, la prioridad absoluta es el mercado nacional, que acusaba ya un bache de suministro debido al temporal. La logística se ha diseñado para que el producto pase del campo al consumidor en tiempo récord. El producto se carga en grandes sacas directamente desde la cosechadora hacia los camiones, con destino a plataformas de distribución de grandes cadenas como Mercadona.







