spot_img
spot_img

InicioGeneralLas lluvias obligan a recortar la previsión de producción de aceite de...

Las lluvias obligan a recortar la previsión de producción de aceite de oliva

El retraso en la recolección por las lluvias rompe el aforo y se apunta a un fuerte recorte en la campaña de aceite 2025-26

La campaña 2025–2026 de aceite de oliva en España se está viendo afectada por la persistencia de lluvias y temporales durante los meses de diciembre y enero, lo que ha dificultado seriamente la recolección en algunas de las principales zonas productoras.

“El comportamiento climático de este invierno ha alterado de manera muy significativa el ritmo normal de la campaña”, señalan desde la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), subrayando que “la acumulación de días de lluvia en diciembre ha impedido mantener una recolección continua y eficiente en gran parte del olivar andaluz”.

El aforo oficial del Ministerio de Agricultura estimaba una producción nacional de 1.350.000 toneladas de aceite de oliva. No obstante, desde la asociación consideran que “los datos reales de campo y el avance efectivo de la cosecha obligan a plantear una revisión a la baja de esa previsión inicial”.

Un avance de campaña muy inferior a lo habitual

Según los datos analizados por AEMO, a cierre de diciembre de 2025 España había producido alrededor de 720.000 toneladas de aceite, lo que representa únicamente el 53% del aforo total. “Es un porcentaje claramente inferior al de las últimas campañas en estas mismas fechas, y no responde a una menor carga del olivar, sino a la imposibilidad material de recolectar”, explican desde la asociación.

De haberse cumplido el aforo previsto, a partir del 1 de enero habrían quedado pendientes de entrada en bodega unas 630.000 toneladas de aceite, concentradas mayoritariamente en las provincias de Jaén, Córdoba y Granada. Solo estas tres provincias acumulaban a 31 de diciembre hasta 525.000 toneladas de aceite aún por recolectar, lo que supone la mayor parte de la cosecha pendiente a nivel nacional. “Estamos hablando de territorios donde el olivar no es solo un cultivo, sino el eje económico y social de muchos municipios”, recuerdan desde AEMO.

Caída de aceituna y pérdidas difíciles de recuperar

Con el objetivo de cuantificar el impacto del retraso de la recolección, AEMO ha recabado información directa de productores, cooperativas y almazaras industriales de las zonas más afectadas. De estas consultas se desprende que entre un 35% y un 40% de la aceituna pendiente habría caído al suelo durante el mes de enero como consecuencia del estado avanzado de maduración y de los episodios de lluvia y viento.

“Una parte muy importante de esa aceituna caída no va a poder recuperarse”, advierten desde la asociación. En concreto, se estima que entre el 65% y el 75% del fruto derribado quedará definitivamente en el campo, debido al mal estado del suelo tras las lluvias, al arrastre por escorrentía y a la dificultad de recolección en parcelas con cubierta vegetal.

AEMO también subraya que el impacto no es homogéneo y depende de la variedad. “La picual, mayoritaria en Jaén y parte de Córdoba, presenta una menor fuerza de retención y una maduración más avanzada que la hojiblanca, lo que explica un mayor porcentaje de derribo en estas zonas”, explican.

Aplicando valores medios, la pérdida estimada en las provincias de Jaén, Córdoba y Granada se situaría en torno a las 130.000 toneladas de aceite. Si se añaden mermas menores en otras zonas productoras, la pérdida total podría superar las 140.000 toneladas.

Producción final por debajo del aforo oficial

En otras comunidades como Castilla-La Mancha, Cataluña o el Levante, donde la recolección estaba mucho más avanzada a comienzos de enero, el impacto de los temporales ha sido menor y no se ha considerado relevante para esta estimación.

Con todo ello, desde AEMO consideran que la previsión oficial difícilmente se alcanzará. “Con la información disponible y siendo prudentes, la producción final podría situarse en una horquilla de entre 1,2 y 1,22 millones de toneladas”, apuntan, sin descartar nuevos ajustes si las lluvias persisten.

Además, recuerdan que existe un margen de error inherente al propio aforo y que la evolución meteorológica de las próximas semanas será determinante. “No tendremos una cifra definitiva hasta el cierre real de la campaña, previsiblemente en marzo”, señalan.

Menor presencia de virgen extra

Donde sí existe un mayor consenso es en la calidad del aceite obtenido. “Esta campaña tendrá un menor porcentaje de aceites de oliva vírgenes extra”, afirman. Debido a los retrasos en la recolección y a la incidencia de heladas desde finales de diciembre. Como consecuencia, aumentará el peso relativo de las categorías virgen y lampante.

Un mensaje de calma al mercado

Pese al impacto negativo sobre la campaña actual, destacan los efectos positivos de las lluvias a medio plazo. “Los embalses se están recuperando y el olivar afrontará la primavera con buenas reservas hídricas, lo que es una base muy favorable para la próxima campaña”, subrayan.

Finalmente, la asociación lanza un mensaje de responsabilidad a todos los operadores del sector. “Es fundamental evitar comportamientos que generen inestabilidad en el mercado”, señalan, apelando a que productores y envasadores busquen “un equilibrio razonable que permita precios justos, estables y sostenibles”.

“Ni la retención excesiva de aceite ahora, ni una liberación acelerada en primavera benefician al sector ni a los municipios olivareros”, concluyen desde AEMO.

NOTICIAS RELACIONADAS
spot_img
spot_img
spot_img