La jornada técnica organizada por Fertifluid Fertilizantes y Agrostock Group en Villalar de los Comuneros comenzó con un análisis de Marco Pardo, director técnico de Agrostock, sobre la mejor estrategia a la hora de aplicar fertilizantes en almendro, pistacho y nogal.
Pardo resaltaba a este respecto la necesidad de conocer los datos meteorológicos y, de acuerdo con ellos, estudiar cómo pueden evolucionar las plagas y saber cuándo realizar los tratamientos, “si son necesarios”.
Por su parte, Mercedes Morchón, directora comercial de Fertifluid Fertilizantes, exponía las ventajas de la fertilización líquida y la fertirrigación, que definió como “el sistema más interesante que puede existir, especialmente en cultivos leñosos”, y destacaba que se ajusta al momento fenológico de la planta, “por lo que supone un ahorro en el manejo de las explotaciones”.

Camilo Soro cerraba la ronda de conferencias con una descripción de sus conocimientos en fitoprotección y bioestimulación en el cultivo leñoso. Hizo hincapié en los momentos específicos que se deben tener en cuenta para la aplicación de los productos y en la importancia del cambio de normativa, como el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030, que proponen reducir el uso de fertilizantes en un 20%.
Ambas empresas coinciden en la necesidad de trabajar juntas para ofrecer una solución “cierta” en el uso de fertilizantes para cultivos leñosos.

Alimentos de Valladolid, un sello local para llegar a mercados de todo el mundo
El mercado mundial de frutos secos está sometido a los mismos vaivenes que el resto de materias primas, pero sigue dejando un hueco de rentabilidad para aquellos profesionales del campo que optan por incluir los cultivos leñosos en sus explotaciones.
A lo largo de la cuenca del Duero, las provincias de Zamora y Valladolid registran un lento incremento de la superficie dedicada al pistacho, uno de esos ‘nuevos’ cultivos que ganan adeptos.
En esa área se centran los esfuerzos de la cooperativa Piñonsol, aliada con Acor y Naturduero para impulsar tanto la producción como la comercialización del fruto.
El mercado ya es internacional, con una competencia es cada vez más agresiva, con presencia de productos de distinto origen y características que llegan al consumidor de forma indiferenciada.
Aquí Piñonsol pretende asegurar a su cliente, y al consumidor, que todo el producto comercializado procede de los socios de esta alianza, con las máximas garantías de calidad y seguridad alimentaria.
En esa labor todo aliado es bienvenido, y aquí la gerente de Piñonsol, Amelia Pastor, destaca el papel que desempeña Alimentos de Valladolid, “una gran idea para la promoción del producto”.
La fórmula para asociarse al sello de la Diputación fue muy sencilla, y a partir de ese momento cada compañía decide qué referencias destaca con ese marchamo.
Lo que Pastor más valora son las acciones promocionales, “con las que estamos dispuestos a acudir en cualquier parte del mundo”.
Piñón ecológico
En el caso de la cooperativa con sede en Pedrajas de San Esteban (Valladolid), Alimentos de Valladolid ampara el piñón natural y el ecológico, el pistacho con cáscara, el natural pelado y el que se comercializa tostado y salado. También la producción de nuez de los socios de la cooperativa, tanto pelada como con cáscara.
En el caso del pistacho, Piñonsol es la entidad encargada de comercializar el pistacho de la alianza con Acor y Naturduero, siempre desde la óptica de apostar por las cooperativas y sus socios. Se trata de “una labor basada en el conocimiento del sector, fruto de muchos años de trabajo conjunto”, destaca pastor.
“Nuestro propósito es aprovechar esa experiencia acumulada para ponerla a disposición del productor, cerrar el círculo y revertir en el agricultor aquella información que nos ofrece el mercado; desde normativa hasta preferencias del consumidor”, apunta.







