Después de un año muy difícil en lo atmosférico los agricultores del Campo de Cartagena han empezado a arrancar la patata temprana, que se presenta con una calidad excepcional y con las cualidades que demanda el mercado.
Lo destaca José Beltrán, de Patatas Beltrán, que defiende la “profesionalidad” y el conocimiento del terreno que exhiben los agricultores de la comarca. Ya está llenando camiones con la variedad Soprano, con destino a supermercados de toda España. Es una patata “de gran calidad y muy versátil en la cocina; se puede hervir o freír”, subraya.
Estas primeras patatas demuestran que el agricultor del Campo de Cartagena es la viva encarnación del concepto de resiliencia, hoy tan en boga, dado que se trata de un profesional que se crece ante la dificultad.

“Son agricultores acostumbrados a pelear porque se les pone todo en contra, desde la eliminación de materias activas hasta el recorte de dotaciones; por eso no paran de investigar, de mejorar sus explotaciones, y el resultado es esta patata de excepcional calidad”, señala, “con unas cualidades que les permiten competir con el producto importado de Israel”.
Esta Soprano se plantó a principios del mes de noviembre y se cosecha tras un ciclo de cinco meses, con la piel y la apariencia que demanda el mercado.
Patata española todo el año
Patatas Beltrán controla una superficie de mil hectáreas en el Campo de Cartagena. Tras esta campaña continuará arrancando en Albacete, en unas 500 hectáreas que gestiona directamente, y en verano continuará por Castilla y León, “donde cada año envasamos cada vez más tubérculo”.
Gracias este trabajo y a la inversión realizada en tecnología de conservación en Daya Vieja (Alicante) y La Gineta (Albacete), puede ofrecer patata española de primera calidad durante los 365 días del año.








