El VI Congreso Nacional de Regadíos de Aguas Subterráneas, organizado por Revista Campo, se celebrará el 26 de noviembre en Valladolid, en el Espacio La Granja. La cita reunirá a agricultores, comunidades de regantes, técnicos, expertos, empresas e instituciones para analizar los retos presentes y futuros de la gestión del agua.
Entre los ponentes estará Alejandro Pérez, catedrático de la Universidad Politécnica de Cartagena, que pondrá el foco en una cuestión cada vez más relevante: el futuro del agua subterránea no pasa solo por saber cuánta agua hay disponible, sino también por conocer qué contiene el agua con la que se riegan los cultivos.
Pérez insiste en un problema creciente, “el agua subterránea cada vez está más profunda y extraerla supone un mayor coste energético, pero además su calidad debe vigilarse especialmente en las zonas vulnerables a la contaminación por nitratos”.

Cartagena
“Lo que hay que hacer es detectar la concentración de nitratos que tiene ese agua para poder utilizarla en la fertilización del cultivo”
La idea es que el agricultor pueda conocer qué cantidad de nitrógeno, fósforo o potasio está llegando a su parcela a través del riego y descontar esos nutrientes de la fertilización que necesita aportar.
Del dato a la decisión del agricultor
La tecnología puede ser clave para conseguirlo. Pérez trabaja actualmente con sistemas de sensorización en la Comunidad de Regantes del Campo de Cartagena, que cuenta con unas 42.000 hectáreas. En dos de sus zonas regables se están instalando sensores para medir en el agua parámetros como nitratos, fósforo, potasio y salinidad. El objetivo es conocer tanto lo que llega a la zona regable como lo que recibe una explotación concreta.
“Es una forma también de acostumbrar a los agricultores a tener ese dato y a utilizarlo”
Para el investigador, el siguiente paso es que esta información pueda utilizarse de forma habitual para ajustar la fertilización y optimizar el uso de agua y nutrientes.
Y en ese salto tecnológico también tendrá un papel la inteligencia artificial, capaz de cruzar los datos de calidad del agua con la información sobre el cultivo y las necesidades de la planta. El reto será pasar de medir parámetros de forma puntual a disponer de información útil para tomar decisiones de riego y fertilización prácticamente en tiempo real.
Los nitratos y el futuro de los acuíferos
Pérez también advierte de que el problema de los nitratos no desaparece rápidamente. En las aguas subterráneas pueden permanecer durante largos periodos, por lo que considera necesario actuar sobre el agua que ya presenta concentraciones elevadas.
Su planteamiento pasa por extraer ese agua y, siempre que sea posible utilizarla para el riego, aprovechar los nitratos que contiene como nutrientes para el cultivo.
“La única solución para remediar esto es la agricultura”
La digitalización tendrá además un papel creciente en este proceso. El objetivo será que el regante no solo sepa cuánta agua aplica, sino también qué nutrientes aporta esa agua y cuánto fertilizante necesita realmente el cultivo.
Una mirada al futuro del regadío que Alejandro Pérez trasladará el 26 de noviembre en Valladolid, dentro de un Congreso que el día anterior contará también con el III Encuentro Nacional de Comunidades de Usuarios de Aguas Subterráneas (CUAS) y el I Encuentro Nacional de Técnicos del Agua.








