La UE se mantiene el principal mercado para las frutas y hortalizas españolas, con 4,64 millones de toneladas exportadas en el periodo de enero a mayo, lo que representa el 83,5% del volumen total exportado. Aunque las expediciones descendieron un 1,4% respecto al mismo periodo de 2025, el valor aumentó un 7,7%, situándose en 8.290 millones de euros, equivalentes al 82% de la facturación exterior del sector, según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, procesados por FEPEX.
Las exportaciones dirigidas a países fuera de la UE-27 se situaron en 918.863 toneladas, un 2,5% menos que en el mismo periodo del año anterior. No obstante, el valor aumentó un 2,9%, hasta 1.816 millones de euros. Los destinos extracomunitarios representaron el 16,5% del volumen y cerca del 18% del valor total exportado.
Europa, el principal destino
Si se analiza el comercio por grandes áreas geográficas, Europa continúa siendo, con diferencia, el destino predominante. Los países europeos absorbieron 5,43 millones de toneladas, el 97,6% del volumen exportado, generando 9.939 millones de euros, equivalentes al 98% del valor total. Aunque el volumen expedido al conjunto europeo descendió un 2%, el valor creció un 6,9%, consolidando la importancia estratégica del continente para el sector hortofrutícola español.
Dentro de Europa, los países europeos no pertenecientes a la UE —fundamentalmente Reino Unido, Suiza, Noruega y otros mercados del entorno— importaron 787.270 toneladas, un 5% menos que en enero-mayo de 2025, mientras que el valor aumentó un 3%, hasta 1.649 millones de euros.
Mercados
Los mercados situados fuera de Europa absorbieron 131.593 toneladas de frutas y hortalizas españolas, un volumen que sigue siendo reducido, pero que mostró un crecimiento en este periodo del 16,3% respecto al mismo periodo del año anterior. En valor alcanzaron 167 millones de euros, un 2% más.
Esta evolución refleja la dificultad para aumentar la presencia en terceros países, donde persisten barreras fitosanitarias, requisitos de acceso y mayores costes logísticos que limitan el crecimiento de las exportaciones españolas, según FEPEX.







