Emilio González Izquierdo
Quien pisó el campo en noviembre del año pasado lo sabe bien. La campaña de siembra se convirtió en una carrera contrarreloj. Las lluvias persistentes obligaron a retrasar la entrada de las sembradoras a las parcelas. Los suelos comenzaron a compactarse y hubo que tomar decisiones en tiempo récord. Sin embargo, el verdadero examen llegó meses después. La sequía se instaló en la Península y las altas temperaturas primaverales continuaron en época de cosecha, agotando hasta las últimas partículas de humedad del suelo.
Después del récord de producción de 2025 y de la locura climática de 2026, la elección de variedad se ha convertido en la decisión agronómica más crítica de la nueva campaña. Cuando el clima dicta las reglas con esta violencia, el agricultor y el ingeniero agrónomo acuden a refugiarse en el único factor que pueden controlar: la genética. de dos firmas de peso, Agropal y Limagrain, para entender qué nos pide el campo esta temporada.
Trigo: precocidad y vigor frente a la incertidumbre
El trigo blando de invierno sigue siendo el rey de la rotación. Sin embargo, sus exigencias han cambiado. Aún se le pide que produzca mucho, pero además tiene que producir bien. Tiene que implantarse bien, desarrollarse con vigor, resistir plagas, enfermedades, hongos y, sobre todo, esquivar los golpes de calor de junio.

Por parte de Agropal, la principal apuesta se llama Rimbaud. Es un trigo tipo mocho que no pasa desapercibido en el campo. Sus principales avales son un vigor de nascencia espectacular y un potencial de producción muy alto. En la práctica, Rimbaud siempre deja un buen sabor de boca al agricultor porque responde con creces a la fertilización. Morfológicamente es alto, con un ahijamiento elevado, aunque su Peso de Mil Granos (PMG) y su peso específico se quedan en la media. Su ciclo es de invierno, con fechas medias tanto de encañado, como de espigado y madurez.
Pero todo buen cerealista sabe que no hay variedades perfectas y que el manejo fitosanitario es clave. Rimbaud ofrece una buena tolerancia general a enfermedades y es muy poco sensible a la roya amarilla, un patógeno que ha ganado terreno en los últimos años. Sin embargo, es una variedad que muestra cierta sensibilidad a la septoria, por lo que, en campañas húmedas como fue la siembra de 2026, se debe programar minuciosamente la aplicación del fungicida, imprescindible con esta variedad.

Si miramos hacia el portafolio de Semillas LG, destaca la variedad Agricultor. Si hay una palabra que defina a este trigo blando de invierno es versatilidad. Es una variedad mocha, de calidad panificable, que destaca por una altísima precocidad de espigado. ¿Por qué es vital esto en el contexto actual? Porque espigar temprano permite al cultivo llenar el grano antes de que lleguen las altas temperaturas y la sequía terminal de la primavera. Esta característica le admite un amplísimo periodo de siembra.
Los datos de la red oficial respaldan su valía: en su primer año de ensayos en la red GENVCE (2023-24 y 2024-25), Agricultor se coronó como la variedad más productiva. Pero no solo produce; resiste. Su perfil sanitario es destacado, especialmente frente a roya parda y roya amarilla. Adaptable a todo tipo de terrenos, este trigo brilla con luz propia en zonas áridas y semiáridas, ofreciendo una opción robusta para los secanos más exigentes de la Meseta.
Cebada: implantación y calidad de grano
La cebada exige otro tempo. El manejo del ahijamiento y la calidad final del grano, ya sea para la fabricación de piensos o para la industria maltera, son determinantes para obtener un buen margen de beneficio.

Agropal presenta a Spazio, una cebada de invierno dirigida al agricultor que tenga las ideas muy claras. Su gran capacidad de ahijamiento la hace ideal para siembras tempranas, e incluso se defiende con soltura en zonas frías. Spazio ha demostrado una rusticidad envidiable, adaptándose a todo tipo de terrenos y climas. Morfológicamente es media-alta y con espigas de dos carreras.
En cuanto a su producción, el ahijamiento y el PMG son elevados, lo que se traduce directamente en una calidad excelente para pienso. Su ciclo es precoz en madurez, con encañado medio y espigado también medio. Pero donde Spazio gana la partida es en el campo, en su perfil sanitario y de manejo. Esta cebada ofrece una alta tolerancia al encamado, un seguro de vida cuando se aprieta con la fertilización nitrogenada. Además, presenta resistencia media a Rhynchosporium y media-alta a Helminthosporium. Pero el dato que conquista al agricultor es su resistencia a la virosis BYDV (Virus del Enanismo Amarillo de la Cebada). En un contexto donde los otoños son cada vez más cálidos y la presión de pulgones vectores aumenta, contar con esta resistencia genética ahorra dinero en insecticidas y protege el rendimiento.

Del lado de Semillas LG, LG Allegro llega con la etiqueta de “superior desde el origen”. Los números fríos de los ensayos de pre-GENVCE 2024-2025 la sitúan como la primera variedad en rendimiento, confirmando un altísimo potencial productivo. Pero el rendimiento no sirve de nada si el cultivo acaba en el suelo. Por eso, LG Allegro aporta una muy alta tolerancia al encamado, lo que garantiza seguridad, estabilidad y una facilidad de manejo excepcional, incluso en condiciones de alta exigencia hídrica y nutricional.
Su elevada capacidad de ahijamiento asegura una implantación homogénea. Sin embargo, su gran diferencial reside en la calidad final del grano. LG Allegro ofrece un calibrado excelente y un PMG elevado. En un mercado donde el peso específico y el tamaño del grano penalizan o premian el precio de venta, Allegro maximiza el valor de la cosecha. Es la cebada para el agricultor que lo quiere todo, kilos y calidad.
Colza: crecimiento vigoroso y seguridad en cosecha
La colza es un cultivo de contrastes: se siembra con el calor del final del verano y se cosecha cuando el riesgo de pérdida es máximo. Sin embargo, hoy encontramos variedades que nos lo ponen más fácil.

Semillas LG recomienda LG Atlas, una variedad que ayuda a resolver los dos grandes dolores de cabeza del colzicultor: el otoño y la cosecha. En otoño, la colza se enfrenta a plagas, especialmente las alticasis, y el frío. Ante tales enemigos, Atlas responde con una gran dinámica de crecimiento. Su vigor inicial le permite escapar rápidamente de los ataques de las plagas otoñales, conformando una planta robusta antes de que llegue el invierno.
Pero es en la cosecha donde LG Atlas deslumbra al agricultor. La resistencia de esta colza a la dehiscencia de las silicuas es un portento técnico y marca la diferencia entre cosechar el 90% de la producción o perder un tercio de ella en una tarde de viento seco y calor extremo. Así ocurrió en la campaña 2026, en la que Atlas se mostró muy segura en rendimiento.

Además, su perfil tecnológico es magnífico. No solo busca cantidad, sino calidad. Destaca por su alto contenido en aceite, un valor añadido que los mercados y las industrias extractoras comienzan a valorar y pagar. En cuanto a sanidad vegetal, cubre las principales amenazas. Presenta una buena resistencia a Phoma, virosis (TuYV) y Cylindrosporium. Es una variedad precoz, que permite adelantar la cosecha y esquivar los golpes de calor de julio.







