Investigadores del Instituto de Agricultura Sostenible del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IAS‑CSIC) han llevado a cabo un estudio sobre el impacto de la agricultura regenerativa en el olivar en colaboración con la Finca Regenerativa Valle del Conde, ubicada en la localidad cordobesa de Luque y ganadora del Premio al Olivar más sostenible de España en los Premios Deoleo-AEMO.
Los resultados de dicho estudio han sido publicados en un articulo de la British Society of Soil Science del que es autora principal Milagros Torrús Castillo, investigadora del IAS-CSIC que ha trabajado junto a los investigadores del Departamento de Protección de Cultivos del instituto Blanca Landa y Giovana Macan y José Alfonso Gómez, este último, del Departamento de Agronomía del mismo centro.
Desafíos ambientales y socioeconómicos del olivar mediterráneo
En muchas zonas montañosas mediterráneas, el cultivo del olivo se enfrenta a numerosos desafíos ambientales y socioeconómicos. En las regiones donde el cultivo del olivo es tradicional, la despoblación y el abandono de las tierras son preocupaciones importantes. Estos problemas a menudo se exacerban en terrenos montañosos, donde prevalecen la degradación del suelo y la rentabilidad reducida.
Esta situación socava las economías rurales, aumenta la vulnerabilidad ambiental y amenaza la viabilidad de las explotaciones familiares debido a los altos costos de gestión y cosecha en pendientes pronunciadas. Además, el cambio climático afecta directamente al rendimiento y la productividad de los olivares.
La agricultura regenerativa como respuesta sostenible
En respuesta a estos desafíos, un número cada vez mayor de agricultores está adoptando sistemas de producción orgánica y prácticas de agricultura regenerativa destinadas a restaurar la fertilidad del suelo, mejorar la retención de agua, aumentar la biodiversidad, reducir la dependencia de insumos externos y fortalecer la resiliencia de las explotaciones agrarias ante la variabilidad climática. Estos factores son esenciales para mantener la productividad y garantizar la viabilidad a largo plazo del cultivo del olivo en regiones montañosas y marginales.
Si bien la agricultura ecológica está bien reconocida y regulada, la agricultura regenerativa carece de un marco de certificación consistente, lo que hace que la evidencia científica sobre sus beneficios sea especialmente importante para el diseño de futuras políticas y su reconocimiento en el mercado. Sin embargo, “hasta donde sabemos, ningún estudio había proporcionado una evaluación experimental en profundidad del impacto combinado de las prácticas regenerativas en los olivares hasta el presente trabajo”, indica la investigadora del IAS-CSIC.
“El estudio demuestra que la agricultura regenerativa puede restaurar la salud del suelo y potenciar múltiples servicios ecosistémicos en olivares, alcanzando valores próximos a los de un ecosistema natural. Estos beneficios se reflejan claramente en la estructura, fertilidad, biodiversidad y funcionamiento del suelo, evidenciando su potencial como modelo sostenible para los olivares mediterráneos”, explica Torrús.
La agricultura regenerativa mejora la salud del suelo, los servicios ecosistémicos y el rendimiento económico, pero su impacto en los olivares no había sido explorado. Este estudio evalúa las propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, los servicios ecosistémicos y los resultados económicos en olivares regenerativos y convencionales adyacentes en el sur de España.
Mejoras significativas tras seis años de manejo regenerativo
El trabajo compara olivares regenerativos y convencionales adyacentes en el sur de España, analizando propiedades físicas, químicas y biológicas del suelo, servicios ecosistémicos y resultados económicos.
Tras seis años, los olivares regenerativos mostraron mejoras notables respecto a los convencionales:
- +33 % en agregados estables al agua
- +33 % en humedad del suelo a capacidad de campo
- +75 % en materia orgánica del suelo
- +46 % en potasio extraíble
- +18 % en poblaciones microbianas cultivables
Algunos indicadores se aproximaron a los valores de un ecosistema forestal de referencia cercano, especialmente en materia orgánica y diversidad microbiana.
Además, el stock de carbono orgánico del suelo fue superior en los sistemas regenerativos, y se observó una mejora generalizada de los servicios ecosistémicos, particularmente en los de regulación y culturales, manteniéndose los de aprovisionamiento.
Mayor rentabilidad económica para el agricultor
El estudio también revela ventajas económicas claras. El olivar regenerativo obtuvo mayores ingresos brutos (2.825 € frente a 2.428 € por hectárea) y un balance neto significativamente superior (1.340 € frente a 467 € por hectárea).
Estos resultados demuestran que la agricultura regenerativa no solo mejora la funcionalidad y la salud del suelo, sino que también refuerza la resiliencia de las explotaciones y aumenta su rentabilidad, posicionándose como un modelo sostenible clave para el futuro del olivar mediterráneo.







