Definitivamente los mercados financieros mundiales no apuestan por una revalorización de las materias primas agrícolas, a pesar de que el petróleo, gas, fertilizantes… han subido de forma importante a lo largo de los últimos casi dos meses de conflicto en Oriente Medio, especialmente Irán.

Después del posible alto el fuego en Irán, anunciado por el Gobierno de Estados Unidos el 8 de abril, bajaban los mercados financieros de materias primas agrícolas, especialmente el trigo.
Y al cierre de la sesión del día 9 de abril en Chicago, después de la publicación del informe mensual de oferta y demanda mundial del USDA, correspondiente al mes de abril, el trigo y el maíz volvían a cerrar en negativo en el Mercado de Futuros.
Las principales razones para que los inversores no apuesten por una subida a corto o medio plazo de las materias primas agrícolas son:
-La producción mundial de trigo de la pasada cosecha, supera en casi 25 millones al consumo, con lo que se recuperan existencias a final de la campaña (30 de junio de 2026).
-En el caso del maíz, la producción y el consumo mundial están muy equilibrados, lo que lleva a mantener previsión de existencias a final de campaña, gracias a la gran cosecha de maíz en EEUU, Brasil y Argentina.
-La previsión de producción de trigo en Rusia para la próxima cosecha es optimista, y las estimaciones vaticinan mayor producción que la campaña pasada.
-De momento, la previsión de producción de cereales de invierno en el hemisferio norte está en línea con la estimación de siembra de maíz en Estados Unidos: es un poco menor (3% en informe publicado el 31 de marzo por el USDA) que la campaña pasada, pero en línea con los últimos años.
Con todos estos datos, los inversores financieros no se atreven a apostar a una posible subida del trigo o el maíz en Chicago.
¿Y en el mercado español?
Estamos encarando el último trimestre de la campaña de consumo de cereales, y nos encontramos:
-Existencias de cereales invendidas, en algunas regiones cercanas al 50% del total de la campaña. Esto nos hace estimar que el sobrante a final de la campaña (30 de junio) puede estar en el 30-40% del total.
Coincide, además, que mucho de este grano almacenado se localiza en comarcas excedentarias de Castilla y León, sobre todo, y algunas zonas de Castilla-La Mancha. Son zonas desde donde la logística hacia las zonas de consumo del litoral se hace muy complicada, lo que añadirá más presión al mercado.
-La previsión de cosecha para la próxima campaña es menor debido a la reducción de la superficie de siembra, pero los rendimientos de momento parece que van a ser buenos, quizá sin llegar al récord del año pasado.
-Las ofertas de trigo y maíz en puerto hasta final de año vuelven a ser atractivas, después de las bajadas de los mercados de futuros y de la subida del euro contra el dólar. Por todo esto, no parece que los precios del cereal a corto plazo tengan mucha oportunidad de subidas importantes.







