La consultora Asegrain ha hecho pública su segunda estimación de cosecha para la campaña 2026, en la que rebaja de forma notable las expectativas de producción.
Este recorte no solo aleja las cifras de las previsiones iniciales de primavera, sino que consolida un escenario de rendimientos significativamente inferiores a los datos consolidados del ministerio para 2025.
La caída en las estimaciones de trigo blando, cebada y trigo duro confirma un horizonte productivo limitado. Dado que la superficie sembrada se ha mantenido constante, la contracción del volumen total responde a un deterioro de los rendimientos esperados en las principales regiones productoras, según fuentes de Asegrain. “Nos enfrentamos a una campaña marcada por la revisión técnica a la baja a medida que se acerca la recolección”, advierten desde la consultora.
Comparativa Global de Producción: Evolución de las Estimaciones
A continuación, se presenta la comparativa de los volúmenes de producción (en toneladas) que integran los datos oficiales del ejercicio anterior y las dos actualizaciones de la presente campaña:

Diferencias absolutas negativas entre previsiones (mayo-junio 2026):
Trigo Blando: Reducción de 515.163 Tm.
Cebada: Reducción de 291.954 Tm.
Trigo Duro: Reducción de 8.264 Tm.
Análisis Específico: Trigo (Blando)
La previsión para el trigo blando ha descendido de 6.001.902 Tm en mayo a 5.486.739 Tm en junio. Este ajuste refleja una merma sustancial en comparación con el potencial productivo de 2025, impactando especialmente en los núcleos cerealistas del país:
Castilla y León: La superficie estimada en 748.782 ha para 2026 supone ya un descenso frente a las 816.172 ha de 2025. No obstante, el impacto crítico reside en el rendimiento, que cae a 3,63 Tm/ha en junio frente al 5,20 Tm/ha del Ministerio en el año anterior.
Aragón: Presenta una superficie de 173.597 ha (inferior a las 189.221 ha de 2025). Su rendimiento se sitúa en 3,45 Tm/ha, alejándose del 4,56 Tm/ha registrado en 2025.
Otras zonas: En regiones con menor peso cerealista o cosechas más tempranas, como Extremadura o la Comunidad Valenciana, las estimaciones de producción de trigo y cebada se mantuvieron prácticamente inalteradas entre ambos informes.

Análisis Específico: Cebada
La cebada ha experimentado un retroceso de 7.142.916 Tm a 6.850.962 Tm en apenas quince días. El rendimiento general estimado ha pasado de 3,40 Tm/ha en mayo a 3,26 Tm/ha en junio, cifra que palidece frente al 4,02 Tm/ha consolidado por el Ministerio en 2025.
Las tres regiones con los descensos más acusados en el rendimiento por hectárea entre mayo y junio son:
País Vasco: Caída de 1,10 puntos (de 6,50 a 5,40 Tm/ha).
Castilla y León: Caída de 0,24 puntos (de 3,76 a 3,52 Tm/ha).
Andalucía: Caída de 0,16 puntos (de 2,90 a 2,74 Tm/ha).

Análisis Específico: Trigo Duro
La estimación para el trigo duro muestra una corrección a la baja, situándose en 558.765 Tm.
Andalucía: Esta comunidad mantiene su hegemonía productiva, aunque con cifras revisadas. La producción estimada en junio es de 405.242,43 Tm, lo que representa un descenso respecto a las 466.959 Tm alcanzadas en 2025.
Otras regiones: En zonas de menor superficie, como Aragón, la tendencia es de ligero descenso o estabilidad, pasando de 126.040,19 Tm en mayo a 125.862,90 Tm en el último informe.

Desglose Regional: Rendimientos y Superficie
El análisis pormenorizado indica que la disminución de la producción total entre mayo y junio de 2026 no obedece a cambios en el área de cultivo, sino a una revisión técnica de la productividad. La superficie total de siembra para 2026 se mantiene inalterada en ambas previsiones de ASEGRAIN:
Trigo Blando: 1.604.358 ha.
Cebada: 2.103.285 ha.
Estas cifras de superficie, proporcionadas originalmente por el Ministerio en enero de 2026 y corregidas por casas de semillas, ya incorporaban una reducción respecto a 2025. Por tanto, el ajuste de producción detectado en junio es consecuencia directa de la merma en los rendimientos por hectárea a nivel nacional.
Nota Metodológica
La metodología de ASEGRAIN para la elaboración de este informe, a la espera de que el ministerio confirme cifras oficiales con los datos de la PAC, se fundamenta en los datos de superficie publicados por el Ministerio de Agricultura en enero de 2026, los cuales son sometidos a correcciones técnicas basadas en los volúmenes de distribución de las casas de semillas.
La diferencia fundamental en el informe del 02 de junio radica en la incorporación progresiva de las expectativas de los primeros datos de la PAC, lo que permite un ajuste más fino de los rendimientos y superficies regionales antes de la consolidación final de la cosecha.







