El sábado 17 de enero 42 personas procedentes de cuatro provincias de la comunidad autónoma se reunieron en Amayuelas de Abajo (Palencia) para celebrar el encuentro fundacional de la Red de Semillas de Castilla y León.
Esta iniciativa nace con el objetivo de aunar esfuerzos entre personas y colectivos que trabajan en la preservación de la biodiversidad cultivada de Castilla y León y de las culturas campesinas estrechamente vinculadas a ella.
El encuentro es fruto de diversas reuniones de trabajo desarrolladas desde el segundo semestre de 2025, con el objetivo de conectar iniciativas dedicadas a la obtención, estudio, reproducción y custodia de semillas de variedades antiguas y libres propias de la región.
En la actualidad, la Red agrupa a hortelanos, organizaciones y proyectos de Palencia, Valladolid, Burgos, Zamora, Salamanca y León, y mantiene una clara vocación de integrar a todos los actores de Castilla y León implicados en la conservación de estas variedades hortícolas.
Además de varias decenas de personas a título individual, forman parte de la Red las siguientes organizaciones y proyectos: Granja Agroecológica Las Gabelas (Amayuelas de Abajo), Biblioteca de Semillas de Valladolid (Valladolid), Ecologistas en Acción Valladolid (Valladolid), La Huella Verde (Villardefrades), Asociación Aperos de Ayer (La Santa Espina), Zamora en Transición (Zamora), PRAE (Castilla y León / Valladolid), Red de Huertos Escolares de Valladolid (Valladolid), La Mielga (Villalcázar de Sirga), La Jeruga (Tierra de Campos palentina), CDR Carrión de los Condes (Carrión de los Condes y comarca), El Prao de Luyas (Piñel de Abajo), Universidad Rural del Cerrato (Tabanera de Cerrato), La Alholva (Valladolid), Asociación Agrolara (Tierra de Lara / Campolara), Huerta Molinillo (Burgos), Asociación Raíz (Tierra de Campos / Villacarralón), Marcilla Viva (Marcilla de Campos), ANTENORIA Granja Ecológica (Paredes de Nava), Raíces del Cerrato (Venta de Baños) y Fundación Entretantos.
Durante los próximos meses, las personas y entidades participantes trabajarán en dotar a la Red de una estructura organizativa común que permita impulsar actuaciones coordinadas de prospección y recuperación de variedades locales, investigación agronómica y etnobotánica, conservación y reproducción de semillas, coordinación autonómica en materia de reproducción y preservación, sensibilización y defensa de la protección de las semillas tradicionales.
La importancia de las variedades antiguas
Las variedades antiguas son el resultado de una selección campesina realizada a lo largo de milenios. Agricultoras y agricultores han conservado las semillas de aquellas plantas con mejores características: mayor productividad, valor nutritivo, sabor, resistencia a plagas y enfermedades, o mejor adaptación a sequías e inundaciones.
Esta diversidad genética contiene información clave sobre procesos climáticos, cambios ambientales, enfermedades, plagas y adaptación a condiciones extremas, además de mantener una relación más estrecha con los ecosistemas locales. Constituye, además, una reserva genética estratégica ante escenarios de crisis alimentaria o climática.
Asimismo, las semillas tradicionales son un pilar fundamental de las culturas campesinas, base a su vez de nuestras culturas. Representan un elemento clave de resistencia y soberanía alimentaria.
En la actualidad, las semillas están fuertemente reguladas por leyes de patentes, lo que genera enormes beneficios para grandes multinacionales: cuatro empresas controlan más del 50 % del mercado mundial de semillas. Esta concentración ha provocado una fuerte estandarización de los cultivos y la pérdida de biodiversidad.
Según datos de la FAO, en los últimos 100 años se ha perdido más del 75% de la biodiversidad agrícola, un patrimonio que la humanidad tardó alrededor de 10.000 años en desarrollar.







