Emilio González Izquierdo
Castilla y León
La situación en Castilla y León es preocupante. La Junta estima una cosecha de cereales de invierno de 254.000 toneladas. Esta cifra es más de un 40% inferior a las 430.000 toneladas del año pasado. La pérdida de superficie sembrada y unos rendimientos escasos de 2.600 kg/ha explican este retroceso.
La desigualdad define el inicio de la siega en Castilla y León. En Salamanca, José Antonio Marcos, jefe del Área de Cereales y Fertilizantes de Bernabé Campal, indica que acaban de empezar a cosechar en la zona de Cantalapiedra, donde los rendimientos son más bajos que el año pasado, pero los pesos específicos se mantienen a buen nivel.

Zamora ofrece los mejores datos de la región. Pepito Crespo, responsable del área de Agricultura de Cobadu, habla de buenas cebadas que se ha comenzado a cosechar en la zona de La Guareña y Villalpando.
“Estas cebadas están alcanzando rendimientos de hasta 7.000 kg/ha en algunas parcelas. El rendimiento medio en esa zona se sitúa entre 4.000 y 5.000 kg/ha” afirma Crespo.
Sin embargo, en Palencia la horquilla es amplia. Carlos Colmenares, director técnico del departamento de agricultura de la cooperativa Agropal, reporta unos rendimientos entorno a los 4.000 kg/ha en las zonas más aventajadas como la de Campos, además de unos pesos específicos superiores a los de 2025, situados entre 68 y 69. En cambio, en el Cerrato los rendimientos no superan los 3.000 kg/ha y los pesos específicos se sitúan entre 64 y 65. Las previsiones en Palencia, al igual que en el resto de Castilla y León, apuntan a una disminución del 40% respecto a 2025.

Castilla La Mancha
En Castilla-La Mancha, ASAJA ha revisado a la baja sus previsiones. La organización estima una producción de 3,5 millones de toneladas. Esto supone un descenso del 20% respecto a los 4,4 millones de la campaña pasada. El presidente de la Asociación, José María Fresneda, señala que las altas temperaturas de mayo han reducido significativamente los rendimientos. A las lluvias y heladas de primavera se sumó un calor extremo que aceleró el ciclo de los cultivos.

En Ciudad Real, la siega es vertiginosa. José María Ciudad, gerente de la Cooperativa San Isidro, confirma que ya se ha cosechado cerca del 80% del cereal provincial. Ciudad destaca los buenos pesos específicos, pero lamenta los bajos rendimientos y la nula rentabilidad.
«Albacete es la única provincia que está elevando la media productiva en Castilla La Mancha, una excelente noticia después de 3 años de sequías» afirma Ciudad.
La siega es tan rápida que incluso ha llegado a pasar a la comunidad aragonesa. Concretamente en la zona de los Monegros ya se cosecha a pleno rendimiento, lo que supone un considerable adelanto para la zona.
En Cuenca, la preocupación va más allá de los rendimientos. Carlos Martínez está cosechando en Landete y los datos son bajos. Carlos comenta que las mejores cebadas apenas llegan a 2.500 kg/ha, y las peores parcelas no alcanzan los 1.500 kg/ha. No obstante, su principal quebradero de cabeza ahora son las posibles restricciones por riesgo de incendio. Martínez teme que paralicen su cosechadora cada dos por tres, hundiendo definitivamente una campaña que ya es mala de por sí.

Andalucía
En Andalucía, la Junta de Andalucía detalla un mosaico de situaciones muy dispares. En Almería, los cereales han madurado con normalidad y han alcanzado el estado de grano maduro. Sin embargo, en Málaga la siega está por comenzar. En municipios como Almogía, Casabermeja, Carratraca o Casarabonela, el grano aún no tiene la humedad necesaria pese al calor. Allí estiman rendimientos de 2.000 a 2.500 kg/ha en trigos duros, y algo mejores en cebadas cerveceras.
En Granada, el grueso de la recolección en Baza arrancará en breve. En Alhama y el Valle de Lecrín se retrasará hasta finales de junio. Los rendimientos se esperan bajos, por debajo de los 2.000 kg/ha. En esta zona destacan variedades como Arthur Nick y Marius en trigo blando, y Antalis y Avispa en trigo duro. En Jaén, la situación es similar. En La Loma y El Condado, los trigos dan entre 2.000 y 2.500 kg/ha. Los agricultores denuncian hasta dos meses de retraso, abonados tardíos y una gran proliferación de malas hierbas. Además, las altas temperaturas han afectado la formación del grano y las mermas superan el 30%.
En Córdoba, el grano ya está maduro y en la Campiña Baja la campaña va por el 50%. Los rendimientos son muy cortos: unos 2.000 kg/ha en trigos duros, con vitrosidad baja, y 2.200 kg/ha en blandos. En la sierra de Cádiz, las cebadas cerveceras rinden entre 2.000 y 2.500 kg/ha, mientras que los triticales mejoran el dato hasta los 3.500 kg/ha.
En Sevilla, la recolección ya se está finalizando. La Junta apunta que los trigos duros presentan buenas calidades, con vitrosidades de 80, pesos específicos de 78 y proteínas de 12. Sus rendimientos medios rondan los 2.900-3.200 kg/ha. Sin embargo, los trigos blandos se han visto afectados por la paulilla, que ha picado el grano. No obstante, sus rendimientos alcanzan los 3.200-3.300 kg/ha. El agricultor sevillano
Ángel Rosado confirma que «la cosecha es un 40% más baja que el año pasado. Rosado eleva la media del trigo duro a 3.500 kg/ha, pero lamenta la menor calidad del trigo blando».








