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martes, mayo 28, 2024
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La importancia de la energía agrovoltaica

La agricultura y la energía fotovoltaica en la actualidad van de la mano, gracias a un sector que no quiere quedarse atrás en la lucha contra el cambio climático.

El concepto agrovoltaica ha dado nombre a una nueva modalidad que permite aprovechar los recursos de los cultivos con la generación de electricidad renovable, manteniendo la producción de alimentos.

Esta técnica fue concebida en 1981 en Alemania, pero el concepto no comenzó a popularizarse en España hasta hace poco. Es conocida la actual ola rural en contra de la proliferación de grandes parques fotovoltaicos que se extienden por nuestra geografía.

Por tanto, esta podría ser la solución para combinar ambos sectores.

A pesar de lo que muchos creen, es importante recordar que la energía fotovoltaica no es enemiga del campo. Por el contrario, el sector agrícola fue de los primeros en ver las posibilidades que tenía el autoconsumo por el ahorro que suponía.

Gracias a ellas, se solventan posibles problemas de saturación en la red en épocas en las que aumenta la población, por ejemplo en verano, donde es más necesaria la energía para el regadío.

Y es que, según la UNEF, si solo dedicáramos un 1% de los territorios cultivables para la producción de electricidad solar, sería posible compensar la demanda de energía mundial.

¿En qué consiste este modelo?

La modalidad más conocida es el microclima bajo paneles, en este caso, se utilizan soportes fijos para llevar los paneles solares unos cinco metros por encima del terreno de cultivo. Que la distancia entre los soportes de la estructura de montaje sea compatible con la altura y los anchos de la maquinaria agrícola, es vital.

Su principal beneficio es a nivel medioambiental pero, además, los estudios calculan que estas instalaciones aumentan en más de un 30% el valor económico de las explotaciones al mejorar el rendimiento del terreno, especialmente en zonas cálidas, dónde la sombra protege los cultivos evitando una evaporación excesiva.

Asimismo, aumenta la eficiencia de la producción de energía pues, a pesar de que los paneles son sensibles a la temperatura, es decir, a medida que se calientan su eficiencia disminuye, el cultivo debajo de ellos permite reducir su temperatura.

Claves para instalar placas solares

El coste de instalar paneles solares dependerá del tipo de paneles que elija el usuario y de la instalación. Por un lado, el precio de las placas solares oscila entre los 50 y los más de 1.000€ y, por otro, también se necesitarán otra serie de elementos para la instalación como el inversor, la estructura o los monitorizadores de consumo energético.

En el caso de la agricultura realizar una instalación a medida es lo más seguro, para ello, se debe solicitar un estudio del consumo, fundamental para calcular la cantidad de paneles solares necesarios, el proceso de montaje y su puesta en marcha.

La instalación fotovoltaica es una opción rentable a largo plazo, pues se suele compensar entre los 3 y los 7 años posteriores a su instalación. De hecho, este dato debe de aparecer incluido en el presupuesto de la compañía instaladora para comprobar su viabilidad.

Una oportunidad para España

Lógicamente, para que perdure este modelo, es imprescindible una normativa específica que establezca un control de estándares y, a su vez, la calidad de la instalación y de los equipos.

Pero pese a que en España contamos con las condiciones ideales para desarrollar este tipo de proyectos, con tan solo colocar paneles sobre las cubiertas de las más de 41.000 hectáreas que ocupan los invernaderos en el sudeste de la península, se podría reducir hasta un tercio de la energía que se consume en territorio nacional, a falta de regulación específica, las instalaciones en activo son escasas.

La buena noticia es que cada vez es más frecuente ver cómo las comercializadoras ofrecen tarifas basadas en energía verde a sus clientes, con el fin de favorecer y extender un consumo eficiente procedente de fuentes renovables e inagotables como el sol. De hecho, en 2020, el 43% de la producción nacional vino de fuentes de energías renovables, pero tan sólo un 6% de la misma provino de parques fotovoltaicos.

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