Más de la mitad de los suelos europeos está degradada por contaminación, erosión, compactación y pérdida de materia orgánica. Entre el 60 y el 70% presentan un grado de degradación moderado o severo, lo que afecta a la sostenibilidad y a la capacidad de adaptación al cambio climático.
Esta situación supone un coste superior a los 50.000 millones de euros anuales en la Unión Europea.
En este contexto surge el proyecto europeo In Best Soil, cuyo objetivo es crear un marco para invertir en la conservación y recuperación de la salud del suelo. Para ello, el proyecto desarrolla un sistema de valoración económica de los servicios ecosistémicos que proporcionan los suelos sanos y de los impactos de las intervenciones sobre ellos.
El fin último es incorporar estos valores en modelos de negocio e instrumentos de incentivo, facilitando que la salud del suelo se integre en la toma de decisiones.
Uno de los elementos clave de In Best Soil es mejorar la comunicación entre la comunidad científica y el mundo empresarial. El proyecto define una serie de indicadores biofísicos del suelo, como densidad aparente, contenido de materia orgánica, biodiversidad o presencia de contaminantes, y los traduce a valores económicos que reflejan los servicios ecosistémicos asociados.
De este modo, el suelo se reconoce no solo como un recurso productivo, sino también como una oportunidad de inversión.
In Best Soil es un proyecto de cuatro años que reúne a 19 socios de diez países, con perfiles y experiencias complementarias, que colaboran para evaluar y mejorar la salud del suelo.
Se desarrolla en nueve áreas de estudio distribuidas en cuatro regiones biogeográficas y distintos usos del suelo, como agrícola, forestal, urbano y minero. Estos espacios funcionan como entornos de demostración, cocreación y codiseño, con la participación conjunta de todos los actores involucrados.
En el ámbito agrícola, algunas áreas de estudio comparan sistemas convencionales con prácticas regenerativas, biodinámicas o de conservación. En Países Bajos se analiza el efecto de rotaciones amplias frente a sistemas convencionales con mayor uso de fertilizantes y fitosanitarios.
En Cerdeña se evalúan prácticas de conservación como laboreo reducido, siembra directa y rotaciones con leguminosas en zonas de distinta fertilidad.
En Suiza se comparan sistemas biodinámicos con convencionales, incluyendo parcelas dedicadas a la acumulación de materia orgánica para mejorar la salud del suelo a largo plazo.
In Best Soil también tiene un caso de especial relevancia en España: El Baldío de Talaván, una finca experimental ubicada en Cáceres, propiedad de Fundación Global Nature. Allí se aplican técnicas tradicionales de manejo ganadero orientadas a la regeneración del suelo y los pastos, como el pastoreo rotacional y el redileo.
El pastoreo rotacional implica mover el ganado cada pocos días por pequeños cercados, asegurando un aprovechamiento intenso seguido de largos periodos de descanso del suelo, lo que favorece la incorporación de materia orgánica y la recuperación de los pastos.
El redileo, aplicado con ovejas merinas negras, concentra el ganado durante la noche en áreas concretas para reducir el matorral, disminuir el suelo desnudo y mejorar la diversidad de pastos. En menos de un año ya se han observado mejoras visibles: reducción de la maleza, disminución del suelo desnudo y aumento de la diversidad de los pastos.
El proyecto parte de la hipótesis de que traducir los servicios ecosistémicos del suelo y los impactos de las intervenciones en valores monetarios, y codiseñar modelos de negocio e incentivos asociados, aumentará la concienciación sobre las oportunidades de invertir en la salud del suelo.
Así, el proyecto busca facilitar la creación de nuevos modelos orientados al mantenimiento y la restauración del suelo en Europa.
In Best Soil es un proyecto de Horizonte Europa financiado por el programa de Investigación e Innovación de la Unión Europea, en colaboración con los gobiernos del Reino Unido y Suiza, con un presupuesto de casi 6 millones de euros (4,6 millones de euros procedentes de la Comisión Europea).
—
Proyecto In Best Soil
Coordinado por la Universidade de Vigo







