La variedad Búster ha sido la gran protagonista de la XVII Cata Insular de Papas de Gran Canaria, organizada por el Cabildo de Gran.
La variedad obtuvo la mejor valoración organoléptica del panel de catadores, imponiéndose a Negra Yema de Huevo y Gatsby, segunda y tercera clasificadas, respectivamente, en un certamen que vuelve a poner en valor la calidad de la producción insular y el trabajo de investigación que se desarrolla para mejorar la competitividad del cultivo.
La cata supone el colofón al Ensayo Comparativo de Rendimiento de Variedades de Papas 2026, desarrollado en la Finca de Osorio, en Teror, donde durante 125 días se evaluó el comportamiento agronómico de 24 variedades mediante el análisis de parámetros como el rendimiento, la materia seca, los grados Brix, la resistencia a enfermedades y su aptitud culinaria.

Búster, la variedad más completa
La gran vencedora de la XVII Cata Insular fue Búster, una variedad representada por Pep Innovation S.L.U., que consiguió el reconocimiento más importante del certamen al obtener la máxima puntuación en la valoración organoléptica realizada por el panel de expertos. Este premio reconoce a la variedad que mejor combina aspectos como el sabor, la textura y la calidad culinaria, convirtiéndola en la referencia de la edición 2026.
Su éxito no se limitó a la clasificación general. Búster también fue la variedad mejor valorada en las categorías de papas sancochadas y papas fritas, además de obtener el tercer puesto en la modalidad de papas arrugadas, demostrando una notable versatilidad para las principales elaboraciones gastronómicas.
Los buenos resultados obtenidos en la cata también tuvieron su reflejo en el ensayo agronómico realizado por el Cabildo. En las pruebas de campo, Búster alcanzó una producción comercial de 42.919 kilogramos por hectárea, con un 94,72 % de producción comercial, situándose entre las variedades más productivas de la campaña y confirmando su potencial tanto para el agricultor como para el consumidor.

Una cata que reconoce la diversidad
La XVII Cata Insular volvió a evidenciar que la calidad de la papa de Gran Canaria se expresa de formas diferentes según su uso culinario y sus características comerciales.
La segunda posición en la clasificación general fue para Negra Yema de Huevo, una variedad tradicional canaria que también obtuvo el segundo puesto en las categorías de papas sancochadas y papas fritas, consolidando el prestigio que mantiene entre productores y consumidores.
Por su parte, Gatsby completó el podio de la valoración organoléptica y destacó por su regularidad, al situarse entre las tres mejores variedades tanto en la clasificación general como en las modalidades de papas arrugadas y sancochadas.

En la categoría específica de papas arrugadas, la vencedora fue Galáctica, que consiguió la mayor puntuación del panel de catadores gracias a sus excelentes cualidades para una de las elaboraciones más representativas de la gastronomía canaria. Además, la variedad destacó también por su comportamiento agronómico, convirtiéndose en la más productiva del ensayo desarrollado por el Cabildo.
El certamen también premió la presentación comercial de las variedades. Jelly recibió el reconocimiento a la Mejor Imagen, seguida de Electra y Picasso, mientras que Electra obtuvo además el tercer puesto en la categoría de papas fritas, demostrando el buen comportamiento de esta variedad tanto desde el punto de vista culinario como comercial.
El ensayo confirma el potencial de las variedades
Además de servir de base para la celebración de la cata, el ensayo comparativo permitió evaluar el comportamiento productivo de las distintas variedades cultivadas en condiciones convencionales.
En este apartado, Galáctica lideró el ranking con una producción comercial de 52.965 kilogramos por hectárea, seguida por Gatsby (45.764 kg/ha), Cara (45.256 kg/ha) y la propia Búster (42.919 kg/ha). En total, siete variedades superaron los 37.000 kilogramos por hectárea, cifra que se toma como referencia de la media nacional de rendimiento, lo que pone de manifiesto el elevado potencial agronómico de las variedades evaluadas.

Un cultivo estratégico para Gran Canaria
El cultivo de la papa continúa siendo uno de los pilares de la agricultura insular. Actualmente, Gran Canaria cuenta con unas 1.200 hectáreas dedicadas a este cultivo, una superficie que ha aumentado un 6,3 % desde 2016, en contraste con el descenso registrado en el conjunto del archipiélago.
Cada año la isla produce alrededor de 49 millones de kilos de papas, una cifra muy próxima al consumo anual estimado, situado en unos 50 millones de kilos, lo que permite a Gran Canaria acercarse a los parámetros de soberanía alimentaria establecidos para este cultivo.

Los resultados obtenidos tanto en el ensayo de variedades como en la XVII Cata Insular volverán a ponerse en común durante la VIII Feria Insular de la Papa de Gran Canaria y las VIII Jornadas Técnicas del Cultivo de la Papa, que se celebrarán del 16 al 18 de octubre en Teror. El encuentro reunirá a productores, empresas, investigadores y técnicos para compartir conocimiento, analizar la evolución del cultivo y seguir impulsando la innovación en uno de los productos agrícolas más emblemáticos de Canarias.








