La campaña de regadío entra en su tramo más exigente. Las altas temperaturas de las últimas semanas han elevado las necesidades hídricas de los cultivos y están acelerando los desembalses en buena parte de las principales cuencas, aunque la situación de partida permite afrontar el final del verano con un margen de seguridad que, en términos generales, continúa siendo superior al de los últimos años.
Los últimos datos del Boletín Hidrológico Semanal del Ministerio para la Transición Ecológica sitúan en 21.907 hectómetros cúbicos la reserva de los embalses. La cifra es inferior a los 23.741 hm³ registrados en la misma fecha de 2025, pero se mantiene claramente por encima de los 16.061 hm³ de media de los últimos cinco años y de los 17.239 hm³ de media de la última década.
Sin embargo, este dato, esconde realidades muy diferentes. Las reservas, la capacidad de regulación y las necesidades de cada sistema hacen que el margen disponible para el regadío varíe notablemente entre territorios.
El Duero afronta el final de campaña
La Confederación Hidrográfica del Duero inició oficialmente la campaña de riego el pasado mes de abril con los embalses al 88,1% de su capacidad, una situación que permitía plantear una campaña sin restricciones y con dotaciones similares a las de 2025.
Ahora, ya avanzado agosto, el consumo se ha intensificado, pero la planificación realizada al comienzo de la campaña está permitiendo mantener la atención de las demandas. La clave está en haber fijado previamente las reservas mínimas y en acompasar los desembalses a las necesidades reales de cada sistema.

“Los regantes consumen única y exclusivamente el agua que necesitan sus cultivos y no más”
Así lo explica Eloy Bailez Lobato, presidente de Ferduero, quien considera que la campaña se encuentra actualmente en un momento “crítico”, fundamentalmente por las condiciones meteorológicas y por el incremento de las necesidades de los cultivos.
“Los consumos se han disparado”, señala Bailez, que apunta directamente a las temperaturas registradas durante junio, julio y agosto. A su juicio, las elevadas temperaturas y especialmente las noches calurosas han incrementado las necesidades de agua de los cultivos, aunque los regantes están manteniéndose dentro de las dotaciones aprobadas por la Confederación Hidrográfica del Duero.
El presidente de Ferduero destaca precisamente que la planificación realizada al inicio de campaña está permitiendo afrontar esta situación.
Cartagena encara un año hidrológico favorable
En el sureste peninsular, la situación que describe la Comunidad de Regantes de Cartagena es positiva. Su presidente, Manuel Martínez, considera que el actual año hidrológico ha sido “bueno”, gracias a las aportaciones recibidas tanto en la cuenca del Segura como en los embalses de la cabecera del Tajo.

“Ha sido una campaña normal, con los recursos suficientes para atender todos los riegos, sin problema”
“Hemos tenido recursos suficientes y, en principio, la campaña que viene, el próximo año hidrológico, que es el que se inicia el 1 de octubre, la previsión es buena”, señala Martínez.
El presidente de los regantes de Cartagena explica que la campaña se ha desarrollado con normalidad y que los recursos disponibles han permitido atender los riegos sin problemas.
Martínez destaca además la evolución de la cuenca del Segura, que partía de una situación más complicada. “La cuenca del Segura, que estaba muy mal, con restricciones del 50%, también ha tenido una aportación importante y ahora mismo está en situación de normalidad”, apunta.
En cuanto al trasvase Tajo-Segura, el presidente de la Comunidad de Regantes de Cartagena señala que la situación se ha mantenido favorable durante buena parte del año. “Aquí hemos estado en nivel uno, situación de normalidad, prácticamente todo el año”, explica.
La situación cambió en septiembre a nivel dos, lo que implica una menor posibilidad de trasvase, pero Martínez asegura que los recursos aprobados previamente permiten afrontar la situación con tranquilidad. “Con los recursos que se habían aprobado anteriormente tenemos suficiente, más que suficiente, estamos bien”.
La previsión de cara al próximo año hidrológico también es positiva, aunque queda condicionada a la evolución de las precipitaciones durante otoño y primavera.
Ebro: reservas por encima de la media de los últimos cinco años
En la cuenca del Ebro, los embalses almacenaban el 17 de agosto de 2026 un total de 4.614 hm³, equivalente al 59% de la capacidad total, según los datos de la Confederación Hidrográfica del Ebro.
La reserva se sitúa por debajo de los 5.015 hm³ del mismo día de 2025, cuando alcanzaba el 64%, pero continúa por encima de la media de los últimos cinco años, establecida en 4.330 hm³, el 56%.
La Confederación señala además el episodio de lluvias previsto esta semana, que podría contribuir a aliviar puntualmente la situación en algunos sistemas.
Galicia afronta un cambio histórico en el regadío
La situación es muy diferente en Galicia, donde algunas zonas están precisamente inmersas en un proceso de modernización para desarrollar una cultura de regadío que hasta ahora tenía una presencia mucho menor.
Es el caso de la Comunidad de Regantes Nova Limia, que agrupa a varias comunidades y está ejecutando una importante infraestructura de modernización. Su presidente, Amador Saborido, explica que en la zona prácticamente no existía un regadío organizado.
“Nos está resultando bastante difícil, más que nada porque cada uno iba individual. Aquí, por suerte o por desgracia, agua nunca nos faltó”, explica.
En cuanto a la campaña actual, Saborido reconoce que las precipitaciones han sido menores, aunque el sistema permite reducir considerablemente el consumo de agua.

Regantes Nova Limia
“Es cierto que no ha llovido, pero con este sistema, que no es el antiguo, se ahorra mucha agua y se riega mucho más rápido»
Los riegos se están realizando con una frecuencia y una duración relativamente reducidas: “Se están dando riegos de dos, tres horas una vez a la semana”.
La campaña de riego se desarrolla con normalidad en la zona del Guadalquivir
En la Margen Derecha del Guadalquivir, la campaña de riego se desarrolla con normalidad y conforme a la programación prevista, según explica La dotación inicial para las 36.000 hectáreas de arroz fue de 396 hectómetros cúbicos y, a día de hoy, los valores necesarios están garantizados y no se han registrado problemas.

de la Margen Derecha del Guadalquivir
“La campaña está normalizada. A día de hoy, está en los valores necesarios y se está desarrollando sin problemas”,
La campaña concluirá oficialmente el 30 de septiembre, aunque posteriormente se realizarán algunos riegos puntuales vinculados a la recolección. De cara al próximo año, el presidente destaca además el buen estado de los embalses, que se encuentran en torno al 70%, por lo que considera que “La campaña de riego, en principio, está asegurada para el año que viene”.
Miño-Sil mantiene la vigilancia ante la falta de lluvias
En el Miño-Sil, por el contrario, la evolución de los caudales durante el verano ha llevado a la Confederación Hidrográfica a mantener una especial vigilancia sobre la situación de los recursos.
La Oficina Técnica de la Sequía declaró el escenario de prealerta por escasez coyuntural en la mayor parte de la demarcación, después de constatar que los caudales circulantes en julio se situaron un 45% por debajo de los valores habituales.

«La estrategia pasa ahora mismo por la vigilancia, concienciación y ahorro»
El presidente de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, José Antonio Quiroga, ha señalado que las precipitaciones acumuladas entre marzo y julio fueron un 49% inferiores a la media de ese periodo y ha definido el escenario actual como «no alarmante pero sí vigilante».
En este contexto, el organismo de cuenca reclama prudencia en el consumo y medidas de ahorro.
Terminar la campaña y preparar la siguiente
Para los regantes, el objetivo ya no es únicamente terminar la campaña actual. También es llegar al final de septiembre con la mayor reserva posible para afrontar el próximo año hidrológico con garantías.
Con las reservas nacionales todavía por encima de las medias de referencia, pero con los consumos aumentando en el tramo final del verano, la prioridad es ahora terminar la campaña con garantías y conservar agua para el próximo año hidrológico.







