El agua, la tecnología y la necesidad de garantizar la rentabilidad del campo protagonizaron el primer webinar del ciclo “Innovación y Tecnología en el Sector Agrario”, organizado por el Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio dentro del proyecto AgroTech.
La jornada, moderada por el director de la revista Campo, Maximino Gómez, reunió a representantes del sector productor, regantes, universidad y organizaciones agrarias para analizar el papel estratégico del agua en la cadena alimentaria y reclamar soluciones reales para el campo andaluz.

“Sin agua no hay producción, pero tampoco industria, empleo ni seguridad alimentaria”, destacó Gómez durante la apertura del encuentro.
La secretaria general del Consejo Andaluz de Cámaras de Comercio, Estrella Freire, defendió la necesidad de acercar la innovación al agricultor. “Tenemos que aterrizar la tecnología para que sea rentable y aplicable a las pymes, cooperativas y agricultores”, afirmó.

“Transformamos agua en alimentos”
Uno de los testimonios más directos fue el del agricultor y presidente de la Comunidad de Regantes de la Margen Izquierda del Genil, Enrique González, quien denunció que el sector “muchas veces se siente solo” y destacó que la percepción social sobre el regadío en muchas ocasiones no es la correcta.
“Nos ven como grandes consumidores de agua cuando lo que hacemos es transformar agua en alimentos”, aseguró. González recordó además que “el 20% de la superficie de regadío produce el 70% de la cosecha de España” y defendió que el sector lleva años invirtiendo en modernización, sensores y riego eficiente.

“Nadie tira agua por tirar, con el precio de la energía sería absurdo”, subrayó.
También habló sobre la subida de costes y como ha repercutido en el agricultor, “somos siempre los que perdemos”. “La diversificación es esencial para la rentabilidad, la industria no nos tiene en cuenta y si alguien tiene que perder dinero somos nosotros, el agricultor”, lamenta.
Más almacenamiento y planificación hídrica
En la misma línea, el catedrático de la Universidad Politécnica de Cartagena, Alejandro Pérez, destacó la transformación tecnológica del sector agrario. “Hoy hablar de agricultura es hablar de tecnología, eficiencia y sostenibilidad”, afirmó.

Pérez alertó además de la necesidad de reforzar las infraestructuras hidráulicas para afrontar futuras sequías. Una sonda bien instalada te aporta mucha información. “La sensorización tiene que estar basada en una toma de decisión una interpretación de los datos, ese es el mensaje que tenemos que darles a los usuarios”.
Destacó también la importancia de proteger el suelo. Tenemos que demostrar que cada vez que regamos estamos ahorrando agua, hay que agotar el agua en el suelo, conocer que tipo de suelo tenemos”. “Si no tenemos un suelo fértil no podremos ser eficientes”.
Otro de los mensajes que destaco es que la digitalización ayuda a tomar decisiones pero “ también ayuda y facilita al agricultor un tema social y muy importante y es que tenga más tiempo”.
El arroz depende cien por cien del agua
Por su parte, el secretario general de Arroceros de Sevilla (Arrozúa), Jorge Ribera, advirtió del impacto que la falta de agua tiene sobre toda la cadena agroalimentaria y sobre la competitividad exterior.
“El sector arrocero depende del agua al 100%, sin agua no puede existir”, afirmó. Ribera alertó de que las restricciones hídricas de los últimos años han provocado pérdida de mercado frente a países terceros.

“Cuando desaparece producto nacional, ese espacio lo ocupan otros países y luego es muy difícil recuperarlo”, lamentó.
El representante arrocero denunció además la competencia de importaciones que “entran con menores exigencias medioambientales y sanitarias” mientras los productores españoles cumplen estrictas normativas europeas.
Andalucía mira al futuro del regadío
Desde Feragua, Francisco Carrasco, asesor técnico, insistió en que Andalucía necesita una política hidráulica estable y más inversiones en almacenamiento. Además, destacó la importancia de la comunicación, “la gente tiene que saber qué es el regadío”. “Hoy día una hectárea de regadío produce 6 veces más que una hectárea de secano” “O apostamos de una vez por una política hidráulica decidida o el regadío lo va a pasar muy mal en los próximos años”, afirmó.

También Carrasco habló sobre los retos de la agricultura, el relevo generacional y cómo ha avanzado el regadío. “La agricultura de regadío hoy ha cambiado, el mensaje antes era que si no querías estudiar te ibas al campo, ahora si quieres trabajar en el campo tienes que estudiar, manejar sistemas de riego a través de una tablet o desde el móvil y manejar sistemas de fertilización. Hoy el campo demanda un perfil técnico muy importante”, asegura.
Carrasco defendió también que el campo andaluz ha realizado un gran esfuerzo en eficiencia y digitalización y lanzó un mensaje optimista sobre el futuro del sector. «Por supuesto que el regadío en Andalucía tiene futuro y esto pasa por seguir haciendo las cosas bien, por incorporar a gente joven y por ese factor estratégico que es el agua y que tenemos que ir de la mano con las administraciones para conseguir un buen fin «.

El webinar concluyó con una llamada conjunta a reforzar la colaboración entre administraciones, agricultores, comunidades de regantes, industria alimentaria y centros de investigación para afrontar los desafíos del agua y garantizar la viabilidad del campo andaluz en los próximos años.
Los participantes coincidieron en que el sector agrario ya ha demostrado una importante capacidad de adaptación mediante la modernización del regadío, la implantación de tecnología y la mejora de la eficiencia hídrica, aunque advirtieron de que ese esfuerzo debe ir acompañado de inversiones públicas en infraestructuras y de una mayor implicación de toda la cadena alimentaria.







